martes, 21 de junio de 2016

De diálogos, maniobras y realidades


Dr. Kenneth Ramírez

Desde hace mes y medio, hemos visto un creciente interés de la Comunidad Internacional por la crisis de Venezuela. Más allá de lo declarativo, se han puesto en marcha iniciativas de diplomacia preventiva, cuyo clímax observaremos esta semana. Existe mucha preocupación por el deterioro de la situación venezolana que puede llevar a escenarios de explosión social, violencia e inestabilidad política con consecuencias para todo el vecindario. Desde el gobierno venezolano se cree utópicamente en la posibilidad de cambiar esta realidad con maniobras diplomáticas. Lo cierto, es que si la crisis sólo fuera política, quizás podría hacerlo. Empero, el agotamiento del modelo económico agravado con la caída del petróleo, ha llevado a una severa contracción del PIB en -5,7% en 2015, y los pronósticos del FMI apuntan a que lo hará en -8% en 2016 y -4,5% en 2017. Además, todas las agencias señalan que los precios del petróleo se mantendrán entre 40 y 50 $/Bl en lo que resta de 2016 y apenas repuntarán un poco más en 2017, sobre todo una vez que han constatado que la OPEP no tomará decisión alguna en el corto plazo. Todo esto, a su vez, ha generado una crisis humanitaria debido a la escasez de alimentos y medicinas, el aumento del desempleo y la delincuencia. La CEPAL señala que niveles de pobreza han aumentado hasta alrededor de 40%.

En este contexto, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, presentó un informe contundente el pasado 30 de mayo, el cual concluye que en Venezuela existe una alteración del orden constitucional que afecta gravemente el orden democrático, de acuerdo al artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana. Lejos de una suspensión de Venezuela de la OEA para lo cual no existe interés en este momento, de activarse la Carta -se requieren 18 votos- se desplegarían gestiones diplomáticas para destrabar la celebración de un Referéndum Revocatorio este año, liberar los presos políticos, abrir un canal humanitario y resolver el conflicto existente entre los poderes públicos. Este jueves 23 de junio, se ha convocado un Consejo Permanente de la OEA para realizar una apreciación colectiva de la situación venezolana a partir del informe Almagro y tomar una decisión.

Por otra parte, tenemos las gestiones de los Ex–Presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Martín Torrijos y Leonel Fernández, para propiciar un diálogo político en Venezuela y hacer recomendaciones para atender la crisis económica. Esto nació de una iniciativa del Secretario General de la UNASUR, Ernesto Samper, quien ha tenido un manejo parcializado de la situación venezolana a lo largo de su desempeño, por lo cual estos facilitadores no han sido bien recibidos por toda la oposición venezolana. Incluso, Samper ha sido criticado por Paraguay por no consultar con los países miembros. En consecuencia, estas gestiones no han podido fructificar, aunque fueron avaladas el pasado 1 de junio en una resolución aprobada en un Consejo Permanente de la OEA convocado por Argentina –que busca impulsar a su Canciller a la Secretaría General de la ONU-, donde los países miembros dieron su apoyo a las “iniciativas de diálogo” para la “consolidación de la democracia representativa” y también a los “procedimientos constitucionales” -léase, celebrar un Referéndum Revocatorio. Resultó llamativo que la diplomacia venezolana no pudo suspender esta reunión como quería, ni aprobar una resolución de su autoría, ni modificar la resolución aprobada que contiene un concepto de democracia que ha objetado por años. Atrás quedaron los tiempos donde Venezuela utilizaba PETROCARIBE como minoría de bloqueo. Este martes 21 de junio, se efectuará un Consejo Permanente de la OEA para escuchar a los Ex-Presidentes; y Samper convocó una Reunión Extraordinaria de Cancilleres UNASUR para los mismos fines este jueves 23 de junio –Paraguay ya objetó esta convocatoria por coincidir con el Consejo Permanente de la OEA donde se discutirá el informe Almagro.

No se extrañe usted, amigo lector, estas reuniones yuxtapuestas son producto de las maniobras de la diplomacia venezolana para impulsar la facilitación de los Ex-Presidentes en el marco de UNASUR, debilitar la discusión del informe Almagro y bloquear la activación de la Carta Democrática Interamericana, mientras gana tiempo para evitar como sea un Referéndum Revocatorio este año. Sin embargo, la geopolítica en UNASUR ha cambiado: Caracas sólo cuenta con Ecuador, Bolivia y Surinam tras la victoria de Macri y el impeachment a Dilma, junto a las ventajas de tener como aliado a Samper y detentar la Presidencia pro-témpore de una organización que ya no ofrece el refugio eficaz de otrora.

Asimismo, en la 46° Asamblea General de la OEA aunque el tema venezolano no estaba en agenda, la Canciller Delcy Rodríguez atacó a Almagro para disminuir su prestigio, evadir la discusión de argumentos y huir hacia adelante; presentando incluso una resolución en su contra: sólo fue aprobado permitir que Venezuela vuelva a presentarla en un Consejo Permanente sin fecha exacta, aunque se cantó “victoria”. Paralelamente, 15 países miembros de la OEA –incluyendo los de mayor peso geopolítico y una mayoría clara de países UNASUR- firmaron un Comunicado en Santo Domingo pidiendo que las gestiones de los Ex-Presidentes tengan “resultados positivos en un tiempo razonable” y una “aplicación justa y oportuna de los procedimientos constitucionales” –léase, otra vez, celebrar un Referéndum Revocatorio.

No puede pasarse por alto, la reunión entre la Canciller Rodríguez y el Secretario Kerry, donde acordaron reactivar el canal de diálogo bilateral con Thomas Shannon a la cabeza. Este diálogo no es, como se ha dicho, para mejorar relaciones e intercambiar Embajadores –no hay desde 2010. A Obama le restan 6 meses en la Casa Blanca y no tiene el apoyo del Congreso para esto. EEUU sólo continúa con su estrategia de propiciar un “aterrizaje suave” (soft landing) de Venezuela, evitando un peligroso colapso con posible desbordamiento regional. Shannon viene a negociar fecha y condiciones para un Referéndum Revocatorio, teniendo como bazas la Orden Ejecutiva N° 13692 prorrogada el 3 de marzo y la eventual activación de la Carta Democrática Interamericana.

Finalmente, en una artimaña de último minuto que revela desesperación, el Embajador venezolano en la OEA, Bernardo Álvarez, envió una misiva el pasado lunes 20 de junio pidiendo desconvocar el Consejo Permanente de la OEA de este jueves 23 de junio, ya que a su juicio el tema venezolano ya había sido suficientemente analizado en el citado Consejo Permanente del 1 de junio; además de intentar descalificar una vez más al Secretario General Almagro por su supuesta ojeriza hacia el gobierno de Venezuela y su supuesta usurpación de competencias al invocar la Carta Democrática Interamericana -en un análisis jurídico muy endeble que revela las carencias de la actual Cancillería venezolana.

De manera que, sea cual sea la fórmula que sea acordada esta semana en las reuniones citadas, toda maniobra de la diplomacia venezolana está destinada a fracasar. Se ha constituido un amplio consenso hemisférico sobre la necesidad de un Referéndum Revocatorio este año como paso inicial para resolver la crisis venezolana en clave de seguridad regional. De mantener su inmovilismo acompañado de represión, el gobierno venezolano encarará ostracismo y sanciones. La realidad geopolítica está en contra del Presidente Maduro, el cual se encuentra en zugzwang en términos de ajedrez. ¿Y usted qué opina?

@kenopina

A propósito del diálogo


Luis Manuel Esculpi

En los regímenes democráticos más avanzados el diálogo constituye un aspecto esencial de la vida política. La experiencia venezolana durante el período de la República Civil -pese a sus carencias y limitaciones-  contempló rasgos distintivos propios de regímenes progresistas. El intercambio de opiniones, la búsqueda de consenso entre el gobierno y la oposición y los acuerdos constituyeron parte sustancial del comportamiento político, en ese lapso en que el país alcanzó los avances más notables de su historia.

Son suficientemente conocidos los acuerdos para la Directiva del Congreso y para la integración de los otros poderes, es más,  en la República Civil hubo varias experiencias de coaliciones en diferentes gobiernos.

A ese diálogo propio de las democracias modernas no es al que queremos ahora referirnos, por supuesto radicalmente distinto a la relación entre gobierno y oposición en aquellos regímenes caracterizados por el autoritarismo y con un  gran déficit de funcionalidad democrática.

El diálogo político como un medio para resolver controversias agudas se propone evitar que la confrontación pase a niveles de conflictividad tales, que puedan resultar aún más  traumáticos o cruentos. El diálogo político en estas situaciones es una herramienta útil para cada una de las partes, que les posibilitaría alcanzar metas y la búsqueda de objetivos comunes. En otras palabras el diálogo político es un medio, no un fin en sí mismo. Una obviedad que a veces se olvida.

Ante la reunión del Consejo Permanente de la OEA convocado para tratar el caso Venezuela,  el gobierno hace desesperados esfuerzos para proyectar la imagen de ser un propiciador del diálogo, pretende trasmitir la idea de un país  que marcha en esa dirección. Intenta evitar el debate el escenario internacional bajo ese pretexto.

Por supuesto que ninguna organización política puede en medio de una crisis como la que confrontamos negarse a dialogar, la Mesa de la Unidad (MUD) ha mostrado su voluntad en ese sentido, ahora bien, hay que definir muy claramente los objetivos de las fuerzas democráticas al participar en los encuentros que se han convocado.

Fue justo participar en la primera reunión con la comisión de los ex presidentes en República Dominicana, para conocer las proposiciones y la visión de esa comisión a partir de las conversaciones con el gobierno. Igual de justo consideramos no asistir a la segunda convocatoria, cuando el gobierno introducía un recurso contra la Directiva de la Asamblea Nacional, y apelaba a todo tipo de artimañas para dificultar el famoso invento de la validación de las firmas.
El Gobierno tiene claro su objetivo de ganar tiempo para evitar que el Referéndum Revocatorio se realice este año, además pretenderá igualmente comprometer a la oposición en algunos aspectos de su gestión.  La MUD ha establecido como la alternativa democrática y constitucional para el cambio político la realización del revocatorio, en la agenda trasmitida por los facilitadores y propuesta por el gobierno no figuraba el cronograma para el referéndum. Objetivo fundamental para las fuerzas democráticas.

Hay asuntos elementales para constituir una mesa de diálogo, la concertación de una agenda con definición de prioridades, en caso de necesidad de participación de un tercero (como el nuestro) bien como facilitador o mediador debe seleccionarse de mutuo acuerdo para que pueda gozar de confianza de las partes.

La comisión de los Ex-Presidentes fue designada por UNASUR en acuerdo con el gobierno venezolano, los tres han demostrado sus simpatías con el llamado “proceso”, su coordinador ha expresado desacuerdo con el Referéndum Revocatorio, labor impropia de quién tiene la misión de facilitador. El diálogo político solo tendría viabilidad si incluye como aspecto  prioritario de la agenda, el cronograma para la celebración del referéndum, la libertad de los presos, el regreso de los exilados y el respeto al poder legislativo.

Para que la comisión designada por UNASUR pueda cumplir el rol de facilitador, ella debe ser ampliada con figuras imparciales que garanticen el equilibrio necesario.

A menudo para defender el diálogo en cualquier condición, se menciona la Conferencia de París, a las conversaciones sostenidas por vietnamitas y norteamericanos a partir del año 1969.  Entre muchas anécdotas que se relatan; se recuerda como allí se debatió previamente hasta las características de la mesa y el orden de entrada al lugar de las reuniones. De tal manera que no constituye ninguna extravagancia  exigir el cronograma del Referéndum Revocatorio  como tema prioritario y proponer la ampliación de la comisión negociadora.  Propósitos que se inscriben plenamente en la estrategia diseñada -pese a las triquiñuelas y obstáculos del adversario- que se ha venido ejecutando con éxito.

@lmesculpi

Carta a Rodríguez Zapatero y a los que buscan intermediar en la crisis de Venezuela


Prof. Eloy Torres

Señor Presidente Rodríguez Zapatero y otras personalidades:

Con el debido respeto me permito iniciar esta epístola para presentarme. Soy uno de esos millones de venezolanos que reclaman una salida pacífica, democrática y constitucional, tal como lo indica la Carta Magna de 1999. Como venezolano he crecido  enfrentando serias contradicciones: soy de la generación que llaman en inglés, los Baby Boomers, es decir, nos inscribimos en una visión profética e idealista. Ella se hizo presente en los años luego de la Segunda Guerra Mundial y en la Guerra Fría. Oscilamos en las edades de los 50-70. Una generación enriquecida con acontecimientos políticos de primer orden. Su dinamismo se observa gracias a una mejor alimentación, mejor vestimenta, mejor educación y mayor cultura,  acceso y comprensión de los elementos de internet; en general, una generación consumista de productos materiales y espirituales. También ha sido y es una generación menos tradicionalista y menos religiosa; en fin más liberal en todos los sentidos, incluidos los sexuales.

Una generación que conoció del horror de la ridícula lucha armada en Venezuela, la Guerra del Vietnam, el amor libre, las bondades de la píldora anticonceptiva en sus parejas, el mayo francés, la invasión a Checoslovaquia, la ruptura con el comunismo al ritmo de los Beatles. La misma que observó el paso del televisor en blanco y negro al color, en consecuencia comprendimos que la política es como ese “mago” con  cara de vidrio. Repito, para nosotros, la política, era,  inicialmente, en blanco y negro; hoy la vemos a todo color. Están todos los tonos y matices. 

Señor Presidente, usted también emana de ella; pero, pareciera que usted se inscribe en la anterior generación; esa que se retorcía en medio del dogmatismo ideológico (por creer, entre otras cosas, que el gobierno es el alfa y omega de la sociedad). Usted, se comporta cual esa generación que enfrentó la gran depresión y que observaba a los políticos, especialmente a los gobernantes (que no a los gobernados, pues ellos, en la teoría y práctica política, no existían) como infalibles, justamente, por ser “los gobernantes”. El ciudadano, para éstos, insisto, no tenía valor alguno. Tengo la impresión que usted ha visto muchas películas sobre la guerra, donde los buenos y los malos los identificamos rápidamente. Pienso que no ha leído (y me perdona, no busco ofenderle; es una impresión) suficientes textos históricos explicativos, como tampoco, se ha topado con las grandes novelas, sobre la guerra, especialmente la guerra civil que azotó a España, su país (a pesar de ser usted, ciudadano español y militante del PSOE). Hay obras literarias, cuyo peso interpretativo vale la pena reeditar para comprender lo que pasa en nuestro país. Me refiero muy especialmente las de un autor norteamericano que supo interpretar a España, mejor que lo que usted ha hecho sobre Venezuela y su actual crisis, me refiero a Ernest Hemingway.

Para él, como también lo señalan los textos históricos de su país, la guerra civil española tuvo un conjunto de causas. Las tensiones se incubaron a los largo del tiempo. Las contradicciones las apuntó, Antonio Machado, el poeta español:

Españolito que vienes al Mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas ha de helarte el corazón.

Fueron muchas las guerras y revueltas las que acosaron a España. El enfrentamiento entre reformistas y conservadores no descansó hasta que estalló la Guerra Civil (1936-1939) No se respetó lo acordado constitucionalmente en 1931. El resultado todos los conocemos. Francisco Franco estuvo en el poder desde 1939 hasta que la muerte lo buscó en 1975. Éste, incluso antes de morir, mostraba tímidos deseos de abrir la posibilidad de un entendimiento. Ello es la política. Faltaba algo. Al marcharse el caudillo Franco, las cosas se aceleraron y surgió: el Pacto de La Moncloa, con un Rey al frente. Hoy España vive los frutos de ese “Pacto” en medio de contradicciones, pero en democracia, aunque es particular: una monarquía constitucional. Hoy, lamentablemente, han surgido unos cuantos irresponsables cuya postura expresada en un “pelo largo” busca desafiar el éxito de la sociedad política española para destruir la democracia que su país  ha logrado; ah y todo esto con ayuda del dinero petrolero venezolano.

En Venezuela, hoy sufrimos las “inconsecuencias” de los tiempos. El paradigma de esos individuos de “pelo largo” que acosan a España, tuvo su momento. Lo vimos llegar, cual jefe de hordas para desconocer las bondades del perfectible sistema democrático. Su figura fue potenciada por “notables” personajes y por medios de comunicación social, los cuales apostaron por algo desconocido y hoy sufren un silencio obligado impuesto por la sombra totalitaria de los dictadores chavistas-maduristas;  mientras, esos medios, procuran olvidar que cuando la derrota militar de 1992 de los sediciosos, fueron ellos los que hicieron digerible, como apetecible, la emblemática frase del golpista en ese momento: “Por ahora”.
Ayer la orgía política devoró a España; hoy Venezuela confronta similares situaciones. Hay una anarquía estimulada por, y desde, el alto gobierno. La oposición, toda variopinta, promueve un proceso de gobernabilidad democrática. El gobierno se opone. Pretenden permanecer en el gobierno a toda costa. La violencia es su arma preferida: “es una revolución pacífica, pero armada”, dicen, dijeron y siguen en esa predica. La crisis está y duerme con nosotros y la sufrimos en forma de pesadilla. Las alarmas se encendieron internacionalmente, luego que los bombillos en el país se quemaron, al confrontar tantos apagones, pues no hay electricidad.

El país hierve en medio de protestas, muchas de ellas sangrientas, contra esta dramática realidad: el aumento de la violencia es patéticamente evidente: basta ver las fotografías y películas de las agresiones físicas al Diputado Julio Borges, ayer a Jesús “Chuo” Torrealba, María Corina Machado y otros  (no es la primera vez)  luego, el fantasma de la hambruna, sí, de una hambruna que recorre al país, las expropiaciones están a flor de piel y luego, se construye un mecanismo, en desuso: un Estado corporativista inspirado en la visión fascista de Italia, sin el encanto ni el fundamento cultural de éste. Desde este gobierno lo que se observa es sólo escatología, procacidad, violencia verbal y física, que no propuestas serias y responsables para superar este estadio de barbarie que nos acosa.

Todo esto viene a cuento, pues al parecer usted observa una postura que apunta a minimizar el esfuerzo de la oposición por alcanzar el referéndum revocatorio, so pretexto que es necesario dar un respiro para que finalice el gobierno electo por una considerable porción de venezolanos. El caso es que el país ya no aguanta tanta crisis, tanta penuria, muertes, sacrificios, inseguridad y fundamentalmente falta de comida; un país, rico y con una pujante porción de recursos humanos; todos dilapidados y despreciados por una minoría, cada más minoritaria que exuda decadencia, indecencia y escatología en el lenguaje, embriaguez por el poder y se aleja cada vez más de la idea de un gobierno que debe buscar soluciones. El poder chavista-madurista se pudre y pudre al país entero. Ya no hay tiempo para más paciencia. El revocatorio aliviaría la crisis del sistema. Sinceramente, no  sabemos que hay detrás de su actitud. Creemos, repito, que usted con sus posturas busca aplacar el ánimo de los venezolanos de encontrar una salida, democrática, electoral y pacífica a la crisis que corroe los cimientos de nuestra estructura material y espiritual. La salida está en la Constitución Nacional y no fuera de ella. Fuera de ella está la postura del gobierno al desconocer la constitución y lo más grave: la realidad. Por la vía que va este gobierno, seguro nos llevará a encontrarnos con lo que no queremos: la guerra. Por ello el referéndum revocatorio es existencialmente urgente y necesario.

Ernest Hemingway, ese gran escritor norteamericano del siglo XX, como usted sabe bien, escribió un libro sobre la guerra civil española que le convirtió en un clásico de la literatura. El mostró, filosóficamente, el drama del hombre y su desgracia por cometer actos violentos. La novela ¿Por quién doblan las campanas? – título que se inspira en la literatura del  siglo XVII-, destaca: “La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad, por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas: doblan por ti” -nos hace recordar que en Venezuela estamos al borde de un conflicto similar.

Señor Presidente Rodríguez Zapatero, Venezuela, es un país dividido, similar a la España de los años 1936 y 1939. La Europa de entonces, salvo una buena parte de su intelectualidad, cerró sus ojos ante el drama español.  Algunos lo abordaron con frialdad y no lo tomaron con seriedad. Ahora, usted es nieto de esos tiempos. Su partido y sus líderes fueron perseguidos, con inquina, por los factores triunfantes en esa guerra civil. Hoy, España, repito, es acosada por factores que buscan acabar con los logros de su proceso de aggiornamiento a los tiempos. Éstos, han sido financiados por el gobierno al que Ud. paradójica y sibilinamente (es mi impresión) exige, como mediador, el derecho a terminar su mandato. Con ello se hace caso omiso a lo señalado por la moderna teoría política que apunta a la figura del Referéndum Revocatorio; éste, apegado a los tiempos, busca superar la rigidez de los sistemas constitucionales que limitan a la sociedad. Ésta, es apartada de las grandes decisiones y le confiere la titularidad de la soberanía sólo a los gobiernos. Los tiempos han cambiado, Señor Presidente.

No comprendemos como usted, miembro del PSOE, no recuerde que España sufrió y aportó la cifra de casi un millón de muertos, durante su guerra civil, justamente para encontrar hoy un mecanismo incluyente; esos muertos han dado fuerza a esa visión modernizante y que usted inexplicablemente le niega a nuestro país. ¿Acaso hay algo más que una simple opinión “constitucionalista”?

No pretendo dictar cátedra de análisis político sobre mi país. Voy a recurrir a la cita de un hombre a quien seguramente tuvo la ocasión de conocer; pues fue un símbolo de la política española durante más de medio siglo. Fue uno de los arquitectos del proceso de transición. Me refiero a Santiago Carrillo, quien fuere el Secretario General del Partido Comunista Español. Éste, “sin querer queriendo” alumbró el día de hoy y desnudó al gobierno chavista-madurista, cuando en 1977, escribió: “Cuando un gobierno recorta caprichosamente, por ejemplo, los distritos electorales, para alterar el resultado real del sufragio universal, puede parecer que no hace violencia más que al papel en que se recoge el mapa administrativo del país, pero en realidad está cercenando brutalmente el derecho de amplios sectores de ciudadanos a hacerse representar democráticamente en los organismos representativos. Cuando radio y televisión penetran hasta en el último hogar, con una información y una propaganda orientadas desde el poder, aparentemente no realizan ningún acto de violencia; en realidad están practicando una especie de lobotomía en el cerebro de millones de personas, amputando sus posibilidades de reflexionar y autodeterminarse libremente”  (Santiago Carrillo, Eurocomunismo y Estado, Grijalbo, 1977, pp. 187-189).  

Venezuela requiere de comprensión y no de alcahueterías. Es esa misma Venezuela civilista y democrática que fue solidaria con todos aquellos pueblos enfermos de intolerancia, dictaduras y totalitarismos. Su país es testigo de las acciones de un Carlos Andrés Pérez al proteger y estimular a los factores que se oponían democráticamente a Franco. Felipe González (Isidoro) el gran líder del PSOE fue ingresado clandestinamente a España por Carlos Andrés Pérez a sabiendas de las dificultades; pero, su olfato y conocimiento de la realidad internacional le fueron suficientes para comprender que era inevitable la democratización de España. Él asumió los riesgos y lo introdujo a su país para impulsar un proceso democratizador. Hoy su país es un modelo democrático en la Unión Europea, “por ahora”, como dijo alguien en 1992. Igual ocurrió con Chile, República Dominicana, Centroamérica; estas  realidades gozaron de la comprensión venezolana y recibieron su ayuda política y moral. La Venezuela civilista siempre apostó por las causas democráticas. Jamás colocamos el acento en el interés circunstancial del gobierno o crematístico de determinados líderes.

Hemingway utilizó la filosofía del siglo XVII para escribir su novela sobre España; hoy nosotros también le repetimos a usted, Señor Presidente, y demás líderes de la comunidad internacional que buscan ser medidores en nuestra crisis: La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad, por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas: “doblan por ti”. Venezuela apuesta por una salida democrática, constitucional y pacífica. Nuestra constitución contempla el referéndum revocatorio para salir de esta crisis. No veo porque ustedes apuestan por mantener en el poder a quienes desde el gobierno han creado este estado de caos y miseria. Las campanas también doblarán por ustedes. PODEMOS y su líder de pelo largo, les acecha y cuenta con los recursos de un gobierno que Ud., inexplicablemente, pretende defender desde España.

Presento mis saludos y respetos. No fue mi intención descomedirme para presentarme en forma destemplada. Por el contrario, soy un venezolano normal que por casualidad ha sido diplomático de oficio y de pasión, pues es mi país lo que me mueve. Hoy, no comprendo a un militante del PSOE defender a un gobierno que no representa al pueblo venezolano. Los hechos lo demuestran, las pruebas están en la mesa. Un ruego: comprenda mis letras. En ellas, usted no encontrará palabra alguna que busque ofenderle, pues no soy un escatológico ni un procaz miembro de la nomenclatura chavista-madurista.

¡Viva España y viva Venezuela, pueblos que luchan por vivir en una democracia real que se adapta a los tiempos, y no en un circunstancial gobierno que busca mantenerse en el poder cual depredador de nuestra venezolanidad!

Con saludos y respetos venezolanos, Eloy Torres

@eloicito

sábado, 18 de junio de 2016

La OEA en la encrucijada


Embajador (r) Milos Alcalay

La OEA conmemorará pronto 70 años de existencia. La máxima institución hemisférica  ha vivido varias encrucijadas desde la reunión del Congreso de Panamá convocada por el Libertador en 1826; luego con la Conferencia Panamericana de Washington en 1889 y finalmente en la actual etapa que nace en Bogotá en 1948. La adopción por unanimidad en 2001 de la Carta Democrática Interamericana, incorpora al sistema interamericano los principios y valores de la Democracia Representativa.

Esta semana, los días 21 y 23 de junio, los países miembros han sido llamados a pronunciarse en relación a Venezuela y su decisión marcará los pasos futuros de la institución. Siempre ha animado a los gobiernos procurar la solución de conflictos a través de medios pacíficos como los buenos oficios, la mediación, la conciliación, el arbitraje. Lo cierto es que se evidencia que la “solidaridad  automática” de respaldo incondicional que se produjo a inicios del Siglo XXI con los gobiernos de la ALBA en general y con el gobierno de Venezuela en particular, ya no parece estar vigente, ya que la crisis política, económica e institucional es conocida y reconocida por todos los países miembros del máximo organismo hemisférico. La posición de la OEA no es la única, ya que repite las mismas preocupaciones de otros organismos internacionales como la ONU, la Unión Europea, el G-7, MERCOSUR, además de las Declaraciones de las  Internacionales Políticas de los más variados signos políticos e ideológicos. Es decir, el actual gobierno venezolano -que estará en el “banquillo de los acusados”- se encuentra cada vez más aislado, y deberá responder sobre los compromisos democráticos asumidos e incumplidos.

La encrucijada en la que se encuentra la OEA esta semana, tiene dos fechas: el 21 y el 23 de junio: El 21 de junio el Consejo Permanente de la OEA se pronunciará sobre el “diálogo” en Venezuela  a instancia del gobierno de Maduro quien solicitó se escuchara a los Ex-Presidentes Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Torrijos. Si bien se trata de personalidades destacadas, lo procedente sería aceptar que la oposición propusiera una lista adicional de otros Ex-Presidentes de UNASUR para que de esa manera se constituya un grupo más equilibrado. Esta semana, 30 ex-mandatarios iberoamericanos le dirigieron una comunicación de respaldo a Almagro, de los cuales la OEA debería aceptar algunos para incorporarlos ya que no puede existir una mediación creíble propuesta sólo por una  de las partes en conflicto tal como ha afirmado acertadamente el ex-candidato presidencial Henrique Capriles y otros destacados dirigentes de la oposición venezolana.

El 23 de junio el Consejo Permanente se reunirá nuevamente, esta vez a instancia del Secretario General  de la OEA, Luis Almagro, haciendo uso de las atribuciones que le otorga la Carta Democrática Interamericana en el artículo 20. El otrora Canciller de Uruguay ha asumido su responsabilidad con mucha dignidad y valentía a pesar de los insultos, amenazas y chantajes recibidos por parte del gobierno venezolano en su desesperado intento de evitar que se evalúe el incumplimiento con ese compromiso internacional. Hubiera sido más fácil para el Secretario General de la OEA no enfrentarse a una “diplomacia de carritos chocones”, pero prefirió asumir riesgos defendiendo los principios y valores democráticos de la OEA.

Ahora le corresponde a los gobiernos del Hemisferio pronunciarse. Uno de los errores de la “diplomacia bolivariana”, ha sido creer que con atropellos y amenazas logrará hacer cambiar las posiciones de los gobiernos. Y por más que convoque múltiples  reuniones del Consejo Permanente, estamos esperanzados de que los gobiernos sigan siendo fieles a la posición interamericana que fomenta la prevención de conflictos, apoyo a un diálogo veraz, contribuir a que se dé una solución pacífica a la controversia, y exija a ambas partes el cumplimiento de la Constitución y de los acuerdos internacionales. En todo caso, el 23 de junio con la presentación del Informe Almagro de 123 páginas -que es una fotografía de la triste realidad venezolana-, será un documento oficial de la OEA. Los gobiernos tienen la palabra para definirse en esta nueva encrucijada.

@milosalcalay

Preocupación por España


Lic. Victor Hugo Matos

Trabajar en el sector público de la Unión Europea es una tarea titánica, aún más que analizar la política comunitaria, ya que cada año que pasa los líderes europeos deben  enfrentarse  a una nueva amenaza a la estabilidad política y económica de la Unión. Sin embargo, el 2016 es un año especial, ya que la Unión Europea se enfrenta a una terrible “Trifecta”: La posibilidad de una recaída de Grecia, el “Brexit” y el incierto futuro de España.

El caso español preocupa entre los pasillos de Bruselas, dado que nadie quiere tener que pasar otra vez por el trance de las negociaciones de la crisis griega con España, no sólo por el costo político que estas implicaron sino porque el tamaño de la economía española traería más riesgos de contagio al resto de la Eurozona. Tal preocupación parece estar fundada, dada la última encuesta del Centro de Investigación Sociológicas (CIS) publicada en mayo, la cual refleja que PODEMOS ya habría sobrepasado en intención de votos y números de escaños al PSOE; rompiendo así el sistema bipartidista y abriendo un escenario con similitudes al que tuviera Grecia hace unos años.

Frente a estas perspectivas, resulta necesario entender que pasa a lo interno de los cuatro grandes partidos de la política española y que estrategias o perspectivas asumen frente a este nuevo panorama político en España.



Partido Popular

El Partido Popular sigue manteniendo su liderazgo como la primera fuerza en estas elecciones,  aunque está muy lejos de conseguir superar los resultados que permitieron al partido obtener la mayoría absoluta, lo que obstruye sus posibilidades de construir una coalición de gobierno,  dado que la mayoría de las otras fuerzas políticas han declarado su negativa a pactar en general con el PP o bien con cualquier gobierno liderado por Mariano Rajoy.

La estrategia del PP se ha concentrado en dos vías: En primer lugar, el PP presenta un mensaje propositivo que se concentra en las ideas de mantener el crecimiento, reducir los impuestos y crear más puestos de trabajo. La otra estrategia es favorecer una polarización indirecta de la campaña, presentando al PP como la única solución realista contra Pablo Iglesias, a la vez que presenta a su rival más cercano, Ciudadanos, como una extensión del PSOE; razón por la  cual Mariano Rajoy ha concentrado la mayoría de sus mensajes sobre el PSOE y Ciudadanos.

Mariano Rajoy se enfrenta a unas elecciones claves para su carrera política, con pocos aliados potenciales en otros partidos y muchos enemigos, incluso dentro del propio PP.

PSOE

Mientras que el PP busca asegurar una posición de fuerza frente a futuras negociaciones, el PSOE corre el riesgo de dejar de ser el referente de la izquierda española frente a la nueva coalición "Unidos Podemos". Y es que queda claro que el PSOE no sólo ha sufrido los coletazos de la crisis del sistema de bienestar, que tanto daño le ha hecho a la social-democracia europea,  sino que además carece de un liderazgo capaz de aprovechar los casos de corrupción que afectan al Partido Popular y ni hablar de enfrentarse a la bien coordinada campaña de Unidos Podemos.

Y es que el liderazgo de Pedro Sánchez es una terrible combinación de las peores características que han tenido muchos líderes modernos de la izquierda europea, acusando una  ausencia de carisma como el líder laborista Ed Milliband y una incapacidad de unificar las diferentes corrientes dentro de su partido (por ejemplo, frente a Susana Díaz, Presidenta de la Junta de Andalucía),  en un caso similar al del líder socialista francés François Hollande. De hecho,  es esta falta de unidad interna la que más daño le hace al PSOE,  dado que día a día, el Secretario General no sólo se enfrenta a los ataques extrañamente coordinados del PP y PODEMOS, sino que además tiene que lidiar continuamente con los líderes regionales que lanzan mensajes que contradicen a los de la dirección general del partido.

Los destinos del PSOE y Pedro Sánchez están unidos, ya que  si el Secretario General no logra mejorar las perspectivas electorales de su partido, ambos se enfrentaran a un futuro incierto lleno de dimisiones y traspasos de poder a otras alternativas de izquierda.

Unidos-PODEMOS

La nueva coalición de Pablo Iglesias y Alberto Garzón apunta a ser uno de los más beneficiados de estas elecciones, no porque vaya a ser la formación más votada, sino porque puede sobrepasar en votos y escaños al PSOE (el llamado sorpasso) pasando a convertirse en la fuerza hegemónica dentro de la izquierda española.

PODEMOS ha demostrado un buen manejo del panorama mediático español,  utilizando las cadenas televisivas Antena 3 y la Sexta para maximizar su presencia, a la vez que recurre a campañas políticas originales como presentar su programa de gobierno cual catalogo de IKEA. Sin embargo el aspecto que más ha beneficiado a PODEMOS ha sido su llegada al poder a nivel municipal, la cual les ha permitido presentar una imagen de partido con vocación de gobierno.

Iglesias y los suyos ya han empezado a imaginar su futuro como fuerza hegemónica de la izquierda, dándose el lujo incluso de evitar enfrentamientos con el PSOE y concentrar su esfuerzos electorales con mensajes contrarios al PP o a ciudadanos.

No obstante, la larga sombra del financiamiento de Hugo Chávez e Irán para la fundación de PODEMOS a través del think tank CEPS y el “entramado audiovisual” de Pablo Iglesias, así como el apoyo de Pablo Iglesias al líder griego Alexis Tsipras, sigue generando mucha preocupación dentro y fuera de España.

Ciudadanos

La formación centrista liderada por Albert Rivera ha realizado una transición destacable de la política catalana hacia la política nacional, habiendo asumido el centro político como su nicho natural -con las dificultades y beneficios que eso trae. De hecho, un reflejo de la complicada y cuasi-equilibrista posición de Ciudadanos, es el trato suave que ha dispensado Ciudadanos al PSOE en comparación a como ha tratado  al PP, pese a que su  proyecto político lo colocaría más cerca de los populares. Esto ha ocasionado que Ciudadanos pierda votos que le había logrado arrebatar al PP, obligándolo a intentar atraer al votante moderado del PSOE y por ende, situarse aun más a la izquierda de lo que algunos votantes quisieran.

En estas elecciones Rivera y el resto del partido naranja tienen claro cuál es el objetivo a corto plazo: Aspirar a convertirse en la bisagra del nuevo gobierno, obtener una posición desde donde pueda ejecutar sus propuestas políticas y, de esta forma, proyectar una imagen de partido preparado para gobernar.

Perspectivas

La política española pasa por un cambio profundo, una ruptura de un sistema bipartidista originado a partir de la transición democrática, y que ha sufrido una disrupción por parte de un partido nuevo que empieza a engullir a la izquierda española.

¿Les suena conocido? ¿Quizás a la Venezuela de los años 90?

No obstante, más allá de estas interesantes casualidades, las perspectiva del futuro gobierno de España depende en este momento, de la cantidad de escaños que los partidos sean capaces de obtener o mantener. Por ende, de ser ciertas las proyecciones de la encuesta del CIS, pareciera que el PSOE tendrá un papel fundamental en la formación del futuro gobierno pese a sus potenciales malos resultados.

De hecho ya se proyectan unas difíciles negociaciones  donde el PSOE se enfrentará a una elección envenenada: Puede apoyar a PODEMOS y correr el riesgo de ser engullido por el empuje político de esta nueva fuerza política; bien apoyar directamente o mediante a la abstención a un gobierno liderado por su rival tradicional, el Partido Popular, y apoyado en Ciudadanos, fortaleciendo así el mensaje de PODEMOS como la única fuerza “real” de la izquierda española y movilizando sus votantes del ala izquierda hacia PODEMOS.

Muy posiblemente los políticos europeos ya hayan elegido a sus candidatos preferidos desde su torre de observación en Bruselas y estarán cruzando los dedos para que el futuro gobierno de España no traiga consigo una versión a la española de la crisis griega.

@ViktorRonin

Diplomacia preventiva


Embajador (r) Oscar Hernández Bernalette

En términos generales nos referimos a la prevención de conflictos internos o entre Estados, así como a la posibilidad de que estos se expandan a otras naciones.

Este ejercicio de la diplomacia se ejerce cuando países actúan en el ámbito multilateral, a través de mecanismos previamente establecidos con el objetivo de evitar conflictos internos que se puedan producir como resultado de crisis políticas y económicas. Se pueden aplicar como herramientas de prevención para evitar que estas disputas escalen y afecten a etnias, comunidades locales, grupos políticos, países vecinos, hasta una región en su conjunto. 

Por ejemplo, las alertas tempranas que se están haciendo desde distintos foros, organizaciones intergubernamentales y desde países amigos con relación a la crisis que se vive en Venezuela es diplomacia preventiva. Se preguntará el lector, ¿por qué? Pues, precisamente, la consecuencia de lo  que pase en Venezuela y la escalada del conflicto interno afectará a toda la región. Imagínense, por ejemplo, los efectos que esta crisis tiene para Colombia y cómo la perturba en términos de flujos migratorios, refugiados, comercio, narcotráfico, etc. Piensen en otros vecinos; Trinidad, las Antillas, en  nuestros socios del MERCOSUR o en EEUU.

Si la situación de Venezuela no se resuelve democráticamente, las consecuencias se convierten en una  carga para muchos países. Nadie quiere una escalada y para ello cada uno de los actores que apoyan el diálogo, que se pronuncian o proponen utilizar mecanismos previamente acordados son una importante ayuda para prevenir una crisis humanitaria y, más allá, un conflicto interno que podemos saber cuándo y por qué se inicia, pero no cuándo termina.

@bernalette1

miércoles, 15 de junio de 2016

LA OEA, Cuba, Venezuela y el lenguaje


Prof. Eloy Torres

No es mi deseo personalizar la discusión sobre la política de nuestro país. Sin embargo, no puedo eludir lo aprendido en el seno familiar, por cuanto uno refleja en público lo que se aprende en  casa. Es posible que algunos lectores de estas líneas conozcan buena parte de las cosas que en ellas aparecen; por lo que voy a generalizar, pero al mismo tiempo, prolijo en las cosas que pienso exponer. Yo crecí en un hogar comunista. Mi padre, fue un dirigente del Partido Comunista de Venezuela (PCV), honesto y verdadero sindicalista, que no reposero, forjador de organizaciones obreras, insurrecto, parlamentario, pero también, lo suficientemente inteligente para comprender que lo que él había hecho en su vida de revolucionario, conducía inevitablemente a un desastre, más allá de sus buenas intenciones, forjadas todas, en la creencia de un posible Mundo justo, respetuoso y elevadamente educado. Fundó el Movimiento al Socialismo (MAS), junto con Pompeyo, Teodoro, Freddy, Germán, Caraquita Urbina y otros tantos, al divorciarse del comunismo y de Stalin, como dice Teodoro Petkoff, justamente por creer en la democracia y por la cual luchó hasta sus últimos días, pues murió y se llevó esa creencia in pectore.

Para un hombre, como mi Padre, que hizo de su vida una verdadera universidad, dicho esto en términos de Máximo Gorki: fue un autodidacta. Apenas culminó el tercer grado de instrucción primaria y abrazó la política con espíritu de superación. Combatió la obscuridad de su tiempo con la filosofía galleguiana: superar la barbarie y alcanzar la civilización. Ésta, emanaba de una educación fraguada en la política, concretamente en el sindicalismo, instrumento fundamental de esta época. Se aventuró y escribió 4 libros, centenares de artículos y dictó cátedra de sindicalismo en múltiples cursos y conferencias a lo largo de su vida. Hay todavía muchos testigos vivos que pueden confirmar que lo escrito, no es mentira ni exageración filial.

Esto viene a cuento, pues jamás fue obsceno, vulgar ni escatológico. Su autoridad emanaba de su esfuerzo por superar sus dificultades existenciales con un sentido, por demás, de creer en la necesidad de crecer intelectualmente. Eso nos los inyectó en nuestra familia. Él -junto a mi Madre, a pesar de la enorme multiplicidad de contratiempos: clandestinidades, prisiones, persecuciones, limitaciones materiales- construyó un hogar decente; todos sus hijos graduaron y son gente de bien, como quien dice y siempre vimos en él, una especie de un profesor que busca que sus hijos hablaran correctamente, sin estridencias o vulgaridades. El comunismo, en nuestra familia, se mostraba con un lenguaje elevado y con libros para fortalecerlo. El poeta Goethe en uno de sus escritos sentenciaba: “Al hombre, cuando lo acompaña una recia voluntad, moldea el Mundo a su gusto”. Él, mi Padre, se formó a sí mismo y proyectó en su comportamiento y en nosotros, sus hijos, esa idea goethiana.

La experiencia nos indica que la política trae siempre sacrificios, momentos de tensión, de enfrentamientos, donde incluso, gracias a ella, puedes perder hasta la vida. Corría el año 62 y mi Padre, irresponsablemente, abrazó la insurrección armada para derrocar a Don Rómulo Betancourt. El PCV o una parte de ese partido habían comprado el ticket de la violencia. La ceguera se apoderó de la inteligencia de estos líderes, entre ellos, Eloy. Recuerdo un momento muy interesante. En enero de 1962; Cuba fue excluida de la Organización de Estados Americanos (OEA). Eran los tiempos de tensión por la Guerra Fría. El enfrentamiento con los EEUU estaba a flor de piel. Los discursos del líder cubano, tabaco en mano, eran desde nuestra entonces perspectiva, vigorosamente electrizantes. Fidel siempre fue un buen orador. Éste, sin embargo, a pesar de ser excluido su país, por inscribirlo en una realidad geopolíticamente extraña al Hemisferio: hay que decirlo, con razón o sin ella, Fidel, jamás se comportó procazmente. Fue polémico, duro, agudamente agresivo, empero en público, con sus enemigos, nunca se comportó con vulgaridades. Luego, su Canciller, el Dr. Raúl Roa fue un magistral hombre pleno de humor, sarcasmo y enamorado de su oficio.

El caso es que en una ocasión de intensos debates en la OEA; mientras Raúl Roa defendía con argumentosa su país; el representante norteamericano ante esa organización regional, tras escuchar el discurso de Roa, se le acercó y, palabras más, palabras menos, le dijo: “le felicito por su lenguaje, rico en anécdotas y sobriamente denso en argumentos”. Era una verdadera diplomacia, en la que no cabía la vulgaridad, grosería o actitudes destempladas por parte de ese ilustrado hombre, con quien podías estar de acuerdo o no; lo significativo es que su gobierno, a pesar de las grandes tensiones, en el seno de la OEA fue defendido con argumentos y no con insultos. 

El siglo XXI tenemos un gobierno venezolano que se comporta cual malandro o guapo de barrio. Me viene a la mente una cita del Dr. Hans Joaquín Leu, Profesor de Política Internacional en los cursos de Postgrado en la UCV; él siempre utilizaba la acepción conductista de Robert Merton, según la cual la política exterior es la conducta de un Estado frente al mundo exterior. El actual gobierno se comporta de una manera poco cónsona, no con los patrones elementales de una conducta exterior normal, sino de una manera irreflexiva, grosera y la cual, pasará mucho tiempo para que esos insultos e improperios sean borrados de los anales de las relaciones internacionales. La vieja sabiduría popular indica que nunca debes “tirar” la puerta tan duro, que luego no la podrás abrir. Quedarás encerrado.

La actitud del alto gobierno, sus desplantes ofensivos, su agresividad verbal, repleta de vulgaridades hacia el Secretario General Luis Almagro, demuestra un cocktail, peligroso, por demás, de ignorancia y audacia. Pretender copiar estilos de otros, caso concreto el de Fidel Castro, cuando su país fue expulsado de la OEA confirma su absurda audacia; luego ignoran que su actitud jamás, repito, mostró en público ese lenguaje vulgar. Fidel, pienso yo, hombre formado por los jesuitas, fue esclavo de esa educación. No hay que ser procaz para mostrar tus posturas. Estos chavistas-maduristas no ponderan las cosas. Ellos, reeditan mal los ejemplos. Fidel fue y es una tragedia, mas, repito siempre mostró educación. En tanto éstos, son una farsa, al copiar muy mal las posturas del líder cubano. No les importa el daño que le infringen a Venezuela con esas actitudes. Basta recordar una clásica frase que retrata a estos personajes: Après moi le deluge, atribuida reiteradamente a Luis XV, cuando, en realidad, fue su cortesana favorita: Jeanne-Antoinette Poisson, conocida como Madame Pompadour quien lo dijo. Ella, al consolarle, por sus derrotas militares lo decía, traducido a los términos criollos: ¡No le pares, después de nosotros que importa!

En tal realidad nos encontramos. Para la Venezuela democrática que de nuevo asomó la cabeza el 6 de diciembre de 2015, será muy difícil, que no imposible, reconstruir una nueva política exterior. El recuerdo de estos 17 años cuya sinfonía altisonante, procaz, grosera e irreverentemente torpe, que lejos de alcanzar, con dinero petrolero, lo que la política debe hacer para alcanzar un cierto respeto y liderazgo internacional, lo que ha hecho es mostrar lo contrario: corrupción, limitaciones de ideas, proyectos y una permanente delusion, como dicen en inglés; es decir, una falsa ilusión de creer en una “soberanía e independencia frente al imperio”, para lo cual se ha obligado a todo el país a una “guerra económica” que, desde su inicio, ha sido perdida, gracias a la corrupción edificada por estos mariscales chavistas-maduristas de la muela, del verbo. Nuestra futura conducta frente al Mundo exterior se deberá inscribir en la necesidad de encontrar el punto central del realismo político, que no ideologizado, mucho menos grosero o pendenciero.

No podemos seguir incidiendo en una adumbra que busca esconder lo que queremos realmente. Pero, para ello necesitamos de gente preparada, consustanciada con las ideas de la negociación, conocedores de historia, derecho, idiomas, pero fundamentalmente, el idioma de la buena educación y la prudencia. Ya basta de tanto escándalo, gritos y groserías. Ello no es propio del gentilicio venezolano, más bien es la expresión de este grupo de individuos quienes, en mala hora, conducen al país al desastre. Pero, también hay que decirlo: en sus filas, hay factores que están dando inicio a un proceso oposicionista al interior del oficialismo.

Felizmente, hemos comprendido que las cosas no se pueden presentar en blanco y negro. El chavismo-madurismo revela fisuras. Los más radicales insisten y no son, para nada, comedidos a la hora demostrar su falta de escrúpulos para robar o confiscar al país y convertirlo en su hacienda particular. Otros, exudan que no se puede ser indiferente ante tanta vulgaridad y ante tanto robo a la cosa pública. Ya se perciben los malos y podridos frutos de esta revolución. Son lo que Marx llamó: “la estufa de los nuevos tiempos”. Éstos, se edificarán con un lenguaje elevando, tal como lo quiso Don Rómulo Gallegos, cuando literariamente dibujó su positivismo civilizador, del cual mi Padre fue un seguidor y quien siempre me machacaba: “la política es un acto pedagógico y no un torneo de groserías”. Se trata del país y éste siempre estará aquí, los jerarcas chavistas- maduristas no.

@eloicito

jueves, 9 de junio de 2016

Brexit: en la recta final


Lic. Victor Hugo Matos

Nos encontramos a pocos días del dramático final del llamado “Brexit” (abreviatura de British exit, “salida británica”), el referéndum que podría marcar la salida o no de Reino Unido de la Unión Europea; un potencial desastre que ha proyectado una larga sombra en la estructura de la Unión y la Eurozona;  toda vez que un resultado a favor de la desconexión empezaría un largo proceso de renegociación de tratados y readaptación a un nuevo marco de relaciones comerciales, el cual puede ser costoso y letal para una renqueante Unión Europea.

En este sentido, un estudio del centro de pensamiento (think tank) Open Europe calculaba que en un escenario negativo donde se produzca el Brexit y no se puedan establecer acuerdos comerciales que sustituyan a los actuales, se daría una caída permanente del PIB en un 2,2 %;  mientras que si se llegarán a firmar dichos acuerdos este apenas llegaría a un crecimiento del 0,8%, muy por debajo  de la tasa actual de crecimiento. Estos datos coinciden en parte con las advertencias del Banco de Inglaterra, cuyo Gobernador Mark Carney advirtió que podría generarse una recesión técnica, en conjunto a un aumento de la inflación y una devaluación drástica de la libra esterlina.

En el frente europeo, los analistas económicos coinciden con el análisis de la calificadora de riesgo S&P, que indica que el Brexit junto a la situación griega y las elecciones españolas abren la posibilidad de una crisis en la Eurozona en el segundo semestre del 2016.

Esta cascada de datos y declaraciones, que la plataforma pro-Brexit, Leave, encabezado por políticos como el Torie Boris Johnson, ha catalogado de exagerados y apocalípticos, han sido clave para la campaña Stay que lidera el Primer Ministro británico, David Cameron, ya que le ha permito a su plataforma mantener una ligera ventaja que podría resultar clave (51-49 % a favor de Stay según el Daily Telegraph).

Después de las pasada elecciones generales, cualquier político hubiera querido estar en los zapatos de David Cameron, con una mayoría absoluta que le otorgaba flexibilidad en la ejecución de políticas públicas y una oposición laborista debilitada por el incongruente liderazgo de Jeremy Corbyn,  que ha visto como se perdían curules y ayuntamientos clave en Escocia -mejor resultado histórico de los conservadores- e Inglaterra. No obstante,  el premier británico se encuentra ahora frente a una rebelión abierta dentro Partido Conservador, que ha terminado por partirse en dos; convirtiendo estas elecciones en un punto clave para la identidad política de los conservadores británicos.

De obtener una victoria en el referéndum, Cameron podría beneficiarse de un momentun político que le permitiría pacificar los focos de rebelión dentro del partido,  además de asegurar su superioridad electoral sobre el laborismo.

Queda claro entonces que la cita electoral del 23 de junio será una fecha importante para el Reino Unido, ya que el resultado final marcará el camino para el futuro económico y político de la sociedad británica, además de ser un punto de inflexión para diversas figuras de la política británica,  que han visto ligadas las raison d'être de sus carreras políticas al resultado de este referéndum, como es el caso de Boris Johnson, o Nigel Farage. Lo único predecible es que, sea cual sea el resultado, este referéndum será una llamada de atención importante para el liderazgo europeo y podría fácilmente favorecer una “liberalización” de la mastodóntica burocracia europea.

@Victor_HMH