miércoles, 8 de junio de 2016

Doble derrota en la OPEP



Dr. Kenneth Ramírez

Primavera en Viena. Buena época para visitar la capital de la renaciente Mitteleuropa, ya que la temperatura agradable permite recorrer sus vetustos palacios rebosantes de obras de arte y música clásica, y sus jardines coloridos acariciados por el sol. En el marco de esta temporada, los vieneses han estado acostumbrados por más de dos décadas, a un ritual llamativo: el paseo matutino del doyen del mercado petrolero, el hasta un mes Ministro de Petróleo de Arabia Saudita, Alí Al-Naimi. Muy temprano docenas de reporteros acompañaban la caminata del octogenario de baja estatura por la avenida Ringstrasse llena de cerezos en flor y edificios monumentales, intentando descifrar sus intenciones; lo cual llevaba a algún turista desinformado a preguntarse si una estrella de Hollywood había llegado a la ciudad. No esta vez… El sucesor de Naimi, Khalid al-Falih, viene de presidir Saudi Aramco y tiene un estilo menos histriónico. Tras llegar a Viena días antes de la 169° Reunión Ministerial de la OPEP celebrada el 2 de junio, ingresó discretamente a través de una puerta lateral al Hotel Hyatt, donde escogió alojarse en la lujosa suite del último piso. Al día siguiente, inspeccionó el salón donde se reuniría con sus homólogos y aseguró al personal de la OPEP que Riad seguía valorando la organización. Interactuó muy puntualmente con los periodistas en un estilo cauteloso; y trató de apaciguar con lenguaje diplomático las heridas abiertas tras el fracaso de la reunión entre países OPEP y No OPEP en Doha el pasado 17 de abril. De hecho, el Ministro Falih realizó reuniones previas con 6 delegaciones (Nigeria, Venezuela, Argelia, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos) y los invitó a una cena agradable, para evitar que los desacuerdos que bien sabía que subsisten, tornaran en áspera su primera reunión en la OPEP.

En efecto, el Ministro Falih mantuvo la estrategia puesta en marcha por su predecesor en 2014, cuando la OPEP decidió no recortar la producción para defender cuota de mercado y los precios se desplomaron. Por ello, presentó en tono conciliatorio una propuesta para fijar un techo de producción colectivo, la cual fue nuevamente objetada por el Ministro de Petróleo de Irán, Bijan Zanganeh, quien defendió el regreso al sistema de cuotas de producción abandonado en 2011 y reclamó para Irán una similar al nivel pre-sanciones de 3,61 millones de barriles diarios (MMBD), incluso con la posibilidad de alcanzar un nivel de 4,8 MMBD para 2020. No entró en polémicas con su homólogo persa, quien entendió esto como una aceptación de su postura. En lugar de ello, el Ministro Falih utilizó la reunión que se prolongó por 3 horas, para señalar que no aumentaría más la producción saudita, y transmitir un mensaje optimista recogido en el comunicado final: el mercado se está rebalanceando con la salida de producción No OPEP y el fortalecimiento de la demanda, generando una recuperación gradual de los precios del petróleo hasta niveles de 50 $/Bl –un incremento de casi 100% respecto a los niveles de enero. Además, agregó que este nivel moderado no era adecuado para fomentar inversiones necesarias para mantener el mercado abastecido a largo plazo –una afirmación vaga que trocó en un hermoso vals de Strauss en los oídos de los frágiles de la OPEP como Nigeria, Argelia, Libia y Venezuela.

Tras año y medio, la estrategia Naimi destinada a expulsar a los competidores menos eficientes del mercado, y en concreto a productores de esquistos, muestra signos de éxito. En EEUU, la producción de petróleo se reducirá este año en 1 MMBD –por primera vez en los últimos 8 años-, 130 pequeñas empresas petroleras se han declarado en bancarrota y otras están reduciendo sus gastos para hacerse más eficientes y resistir. Pero la medicina también ha sido dura para Riad, que ha anunciado reformas ambiciosas con la “Visión Saudita 2030”.

El Ministro de Petróleo venezolano, Eulogio del Pino, presentó una nueva propuesta sobre rangos de producción, según la cual los países miembros tendrían bandas mínimas y máximas para gestionar colectivamente disrupciones de producción. Tal propuesta fue tan exótica y voluntarista que no tuvo eco alguno, y constituyó una nueva derrota venezolana tras el fracaso de Doha.

Los gestos diplomáticos del Ministro Falih, al menos sirvieron para acordar con el Ministro Zanganeh, la elección de un nuevo Secretario General de la OPEP. El libio Abdallah El-Badri en el cargo desde 2007, llevaba más de tres años de lo permitido estatutariamente. Los candidatos eran el nigeriano Mohamed Sanusi Barkindo, el indonesio Sudirman Said, y el venezolano Alí Rodríguez Araque, quien fue Secretario General de la organización entre 2001 y 2002. Ni sus credenciales ni las labores intensas de la diplomacia petrolera venezolana para intentar alcanzar un esquivo acuerdo OPEP-No OPEP desde 2014, sirvieron para obtener el cargo. Arabia Saudita mira a Venezuela como aliado de Irán, e Irán apoyó al candidato nigeriano -finalmente electo- dada su molestia con Caracas por impulsar un acuerdo de congelamiento de producción ideado por Riad para colocar presión sobre Teherán. Otra derrota emblemática que denota la pérdida de influencia de Venezuela en la organización en los últimos años, aparejado al descenso de su producción y su seguidismo a la geopolítica persa en el Medio Oriente. Todo esto por no mencionar la improvisación de presentar al candidato venezolano a última hora. Un manual perfecto de lo que no debe hacerse.

Finalmente, cabe mencionar, que Gabón ha decidido retornar a la OPEP –ingresó en 1975 y la abandonó en 1994- siguiendo el ejemplo de Ecuador e Indonesia. Gabón es un pequeño país africano cuya producción ha declinado desde su pico de 370 mil barriles diarios en 1997 hasta 240 mil barriles diarios en la actualidad. Su regreso simbólico permite a la OPEP combatir la matriz de opinión que proclama su muerte debido a su actual disenso interno. ¿Y usted qué opina?

@kenopina

¿Con quién está El Caribe? ¿Qué pasó en la Cumbre de la AEC?


Prof. Mariano de Alba

El posicionamiento de la etiqueta #ElCaribeConVenezuela en la red social Twitter durante el sábado 4 de junio generó curiosidad en algunos venezolanos. El mensaje fue promocionado por cuentas relacionadas al gobierno venezolano con ocasión de la VII Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), una organización internacional que reúne a los países del Caribe y a los países de Suramérica y Centroamérica cuyas costas dan hacia el Mar Caribe.

Desde el viernes, funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro anunciaban que aprovecharían la Cumbre, que se celebró en La Habana, para demostrar el apoyo que existe entre los países caribeños hacia el gobierno de Maduro y la supuesta molestia generada por la invocación de la Carta Democrática por parte de Luis Almagro, Secretario General de la OEA. “Venezuela denunciará ante la AEC la más reciente agresión perpetrada por el secretario general de la OEA, Luis Almagro”, declaraba por ejemplo, el embajador de Venezuela en Cuba, Alí Rodríguez-Araque.

A pesar de que no estaba previsto en la agenda, durante la reunión de los Presidentes y Cancilleres se trató el tema y los países emitieron un comunicado especial, demostrando la atención y preocupación internacional por la crisis venezolana.

¿Qué dice el comunicado especial de la AEC?

Los países miembros de la AEC, mediante el comunicado especial, declararon lo siguiente:

“Respaldamos la iniciativa de los Ex-Presidentes José Luis Rodríguez Zapatero de España, Leonel Fernández de la República Dominicana y Martín Torrijos de Panamá, para la reapertura de un diálogo efectivo entre el gobierno y la oposición, con el fin de encontrar alternativas para favorecer la estabilidad política, el desarrollo social y la recuperación económica de la República Bolivariana de Venezuela;

Respaldamos asimismo las diferentes iniciativas de diálogo nacional que conduzcan, con apego a la Constitución y el pleno respeto a los derechos humanos, de manera oportuna, pronta y efectiva a la solución de las diferencias y la consolidación de la democracia; y

Apoyamos todos los esfuerzos de entendimiento, diálogo y los procedimientos constitucionales”

¿El comunicado supone que los países del Caribe apoyan al gobierno de Nicolás Maduro?

Al consultar el texto del comunicado, resulta claro que los países del Caribe han acordado adoptar una posición institucional y neutral ante la crisis que vive Venezuela. De hecho, el comunicado especial coincide en gran medida con la declaración emitida por el Consejo Permanente de la OEA el pasado miércoles 1 de junio.

Se respalda la iniciativa de diálogo de los Ex-Presidentes Rodríguez Zapatero, Fernández y Torrijos, se reafirma la importancia del respeto a la Constitución y los derechos humanos y se resalta que el diálogo entre el gobierno y la oposición debe realizarse de una manera pronta y efectiva. Además, encontramos en esta declaración otra nueva referencia de apoyo a los “procedimientos constitucionales”, la cual es una alusión indirecta a la importancia del Referéndum Revocatorio.

El comunicado también es interesante por lo que no dice. Hay que destacar que, pese a las declaraciones del embajador Alí Rodríguez Araque en la víspera de la reunión, el comunicado no contiene una condena a la supuesta agresión perpetrada por el Secretario General de la OEA. Tampoco establece que la Carta Democrática no debe ser aplicada en Venezuela.

Por ende, contrario a lo que quiere hacer ver el gobierno nacional, los países del Caribe no manifestaron su apoyo al gobierno de Nicolás Maduro.

¿Cómo afecta el comunicado a la posible activación de la Carta Democrática?

El comunicado de los países del Caribe simplemente reafirma la consecuencia que tuvo la declaración del Consejo Permanente de la OEA en la posible activación de la Carta Democrática: un probable retraso a la espera del desarrollo de los acontecimientos en Venezuela.

Pero, al igual que se observó en la OEA, una buena parte de los países del Caribe no apoyan la posición del gobierno sino que en realidad están apostando al diálogo, al respeto de los derechos humanos y a la celebración del Referéndum Revocatorio como el mecanismo para resolver la crisis.

Durante la Cumbre, al igual que en la OEA, el único país del Caribe que adoptó una postura de irrestricto apoyo al gobierno de Nicolás Maduro fue San Vicente y las Granadinas.

Ya veremos en las próximas semanas o meses si lo que observamos en la OEA y en la AEC se traduce en un alejamiento definitivo del apoyo irrestricto que mantuvieron los países del Caribe con el gobierno de Venezuela, un apoyo que muchos atribuyen a PETROCARIBE, el programa de venta de petróleo a descuento implementado durante el mandato de Hugo Chávez.

@marianodealba

Balance de la Cumbre de La Habana: la AEC y el Gran Caribe


Prof. Mirna Yonis

El consenso diplomático del Gran Caribe se refleja en los 44 puntos contenidos en la “Declaración de La Habana” de la VII Cumbre de la AEC, cuyo lema original “Unidos para un Caribe sostenible” se le añadieron los puntos del Cambio Climático y Zona de Paz. El Plan de Acción, propio de estas reuniones que acompañan una declaración política, agrupa los proyectos y acciones concretas de la cooperación estratégica del Gran Caribe para los próximos tres años de trabajo, en los que además de los elementos técnicos y funcionales, se requerirá de la continuidad en el apoyo político e institucional de sus miembros y de las agencias internacionales de cooperación. Para ello la Secretaría General de la AEC se concentrará en siete áreas de trabajo: Turismo sostenible, Desarrollo del comercio y las relaciones económicas externas, Transporte, Reducción del riesgo de desastres, Comisión del Mar Caribe, Cultura y Educación, Fondo Especial.

A pesar de la ausencia notoria de los mandatarios de  Colombia, México y Nicaragua, el compromiso y posición de sus gobiernos fue presentada por los dos cancilleres y el vicepresidente respectivamente. Un rasgo distintito del regionalismo caribeño, tanto en CARICOM como en AEC, es la membresía de territorios (no) autónomos así como la adhesión de actores sociales regionales. En este sentido, es relevante señalar la participación de los voceros de miembros asociados o en proceso de asociación como el caso del re-organizado Reino de los Países Bajos, presente con voceros propios de Saint Marteen, Curazao, Aruba; o la del Primer Ministro holandés en representación de Saba, Saint Eustaquio y Bonaire; así como los representantes de San Martin, Guadalupe y Martinica. Un caso relevante fue la asistencia del Gobernador de Puerto Rico, quien no intervino con discurso pero desarrolló una agenda diplomática que indica los vínculos entre las dos islas a pesar del bloqueo de EEUU a Cuba, y muestra la compleja situación de autonomía de esta isla en su condición de Estado Libre Asociado. Su membresía en la AEC es una tarea pendiente que podría estar favorecida por el restablecimiento de relaciones diplomáticas de Cuba y EEUU y por los rumbos políticos y económicos que se marquen en Puerto Rico.

El consenso de la cumbre no fue tan sencillo para el Comunicado Especial sobre la situación en Venezuela. La variedad de “énfasis” en los discursos públicos de algunos de los mandatarios y delegados caribeños que se refirieron a la “situación en Venezuela” y el texto final del comunicado muestran la “prudencia diplomática” de un pronunciamiento multilateral en el que hay “jugadores e intereses”.  Es una situación en desarrollo, en la que los “votos” de los países caribeños son claves en la convocatoria de cualquier reunión en el marco de la OEA en la que pueda ser planteada la discusión de una activación de la Carta Democrática Interamericana, pero también en el marco de UNASUR de la que forman parte Guyana y Suriname (también miembros de CARICOM). 

La alternabilidad geográfica en la designación de la Secretaría General abrió la puerta al Caribe insular y recayó por primera vez en una mujer. La Embajadora June Soomer (originaria de Santa Lucia y con trayectoria académica y diplomática en el marco de CARICOM) tiene el reto, además de la estructura institucional de la organización, el seguimiento de las pautas de la “Declaración de La Habana” y del Plan de Acción, en el relacionamiento de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) con los grupos regionales que la componen y la conexión con otros regionalismos expresados en la CELAC. En este sentido, es meritorio el reconocimiento especial de los mandatarios y delegados a la labor del Embajador Alfonzo Múnera, Secretario General saliente, en su gestión dinamizadora de la Asociación de Estados del Caribe. 

Quedan por fuera de esta aproximación varios temas y sin ánimo exhaustivo se plantea el seguimiento “situacional” de algunos, como reto académico y analítico para los profesionales de las Relaciones Internacionales:

  • El análisis de contexto y prospectivo de los documentos finales (Declaración y Plan de Acción de La Habana) tanto en su conexión con la agenda global como por las implicaciones para el desarrollo de la cooperación estratégica dentro de un mecanismo regional como la AEC.
  • De manera particular, la situación de Venezuela además de las ofertas de grupos de Ex-Presidentes, seguirá siendo abordada en otros escenarios regionales en los cuales participan los países del Gran Caribe: UNASUR y OEA pero también ALBA y CELAC; asunto que obliga al tratamiento de las manifestaciones del regionalismo.
  • Otros asuntos de soberanía que en algunos discursos (Cuba, Venezuela, San Vicente y las Granadinas, entre otros)  se llamaron “legados del colonialismo y manifestaciones del imperialismo” quedan en escena: por una parte, la tensión manifiesta por la replicas en discursos sobre la situación fronteriza entre Belice y Guatemala; por la otra, de manera implícita para la cumbre, el compás de espera en la relación Guyana-Venezuela dentro del marco del Acuerdo de Ginebra. En ambos casos el tratamiento está garantizado en la próxima Cumbre CARICOM del mes de julio pero también en otros espacios como la Corte Internacional de Justicia o del Secretario General de la ONU respectivamente.
  • Un aspecto que debe atenderse es la Diplomacia Digital en la política exterior cubana como anfitriona de este evento, con lo cual Cuba (de)mostró  un salto significativo en el despliegue material y electrónico de las tecnologías de información y comunicación  y el uso de los #SocialMedia.
@mirnayonis