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miércoles, 27 de julio de 2016

Cumbre CARICOM en Guyana


Prof. Mirna Yonis

Una Cumbre de Mandatarios Caribeños tuvo lugar esta vez en Georgetown, entre el 4 y 6 de julio. La capital de la República Cooperativa de Guyana, fungió de anfitriona de reunión anual que realiza se realiza en el marco del 4 de julio, fecha que conmemora el día de la integración caribeña, el Día de la CARICOM.

La Presidencia semestral (rotativa) de la CARICOM a partir del 1º de julio 2016 la ejerce Dominica, a través de su Primer Ministro  Roosevelt Skerrit,  y actuaron como co-anfitriones de la reunión de mandatarios el Gobierno de Guyana y la Secretaría General de la organización.

Vale la pena destacar dos dimensiones preparatorias de la Cumbre de 2016. Por una parte, dos encuentros: Primero, la reunión inter-sesional de mandatarios, realizada en Belice 16-17 febrero que se realiza generalmente a inicios de cada año, la cual permite hacer un diagnóstico de la situación regional y hacer un balance de medio año sobre las estrategia/acciones acordadas el año anterior y tomar algunas previsiones. Segundo,  la reunión del Consejo para las Relaciones Exteriores de la Comunidad (siglas en inglés, COFCOR), celebrada el 9 y 10 de mayo en San Vicente y las Granadinas. Por otra parte, dos actividades de promoción con la población: primero, la organización de un evento deportivo que se ha venido institucionalizando: la Carrera CARICOM 10K y 5K en varias categorías que ha ampliado la incorporación de jóvenes y niños de los países de la región; y segundo, la realización de un encuentro “Social Media” del Secretario General de la CARICOM con los jóvenes de la región, permitiendo un evento presencial con transmisión e interacción sincrónica, destacando el papel de las comunicaciones y las redes sociales en términos educativos e incorporando a las nuevas generaciones en el proceso de integración caribeña.

Las dos primeras son reuniones previas, de carácter procedimental son de gran relevancia política y diplomática en la articulación de la agenda regional interna y de relaciones exteriores de la CARICOM. Las actividades de promoción enumeradas constituyen parte de la estrategia regional de fortalecer la incorporación de las sociedades y de los jóvenes en particular en la filosofía-identidad y beneficios del proyecto de integración caribeña.

En una rápida lectura, pudiera pensarse que hay dos encuentros anuales de mandatarios caribeños de la misma categoría, pero hay diferencias sustantivas; la de mayor rango es la que se realiza en el mes de julio. Este es uno de los puntos que han fortalecido institucionalmente y que denominan Normas de Procedimiento de la Conferencia.

La edición Julio-2016 de la Cumbre de CARICOM recibió a 15 Mandatarios de los países miembros, un equivalente similar de delegaciones de miembros asociados y observadores, así como los jefes y representantes de entidades regionales propias y asociadas.  Destacable la presencia de dos distinguidas personalidades que marcan algunas de las prioridades en términos de las relaciones exteriores del grupo regional: la presencia de la Secretaria General de la Commonwealth, Patricia Scotland (nacida en la isla de Dominica) y la  invitada especial de la Conferencia, la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, con el fin de sostener un intercambio de puntos de vista (prácticas diplomáticas caribeñas), como parte de la agenda oficial de la Cumbre de Mandatarios.  

El encuentro se contextualiza en el marco global con  los resultados del Referéndum convocado por el Reino Unido, llamado “Brexit”,  los cuales definen su salida de la Unión Europea y genera unos impactos en distintos ámbitos de los cuales no está exenta la región del Caribe. Uno de esos impactos se refiere a los Bancos corresponsables y las regulaciones de riesgo en los llamados “paraísos fiscales”. Otro hecho que enmarca la reunión  es el fallecimiento de Patrick Manning, líder regional de la integración caribeña y Primer Ministro de Trinidad y Tobago, a quien se le rindió tributo en varias ocasiones durante la Conferencia.

En cuanto a los temas abordados, la agenda preliminar anunciada en resúmenes de prensa de la propia CARICOM tuvo algunos cambios  revelando que el debate de los mandatarios asignó las prioridades reflejadas en el Comunicado final. Tomaría mayor espacio detallar los temas mencionados en el comunicado y las razones de los mismos, los cuales pueden ser motivo para otros artículos. En cuanto al tratamiento de situaciones específica de países y posición de CARICOM destacan los casos de Surinam, conociendo detalles de la situación política interna,  el caso de Cuba con el restablecimiento de relaciones diplomáticas con EEUU y reiterando el rechazo al embargo económico, y finalmente el caso de República Dominicana por la delicada situación humanitaria que se presenta debido a la deportación y el tratamiento de los descendientes de haitiano en suelo dominicano. En este último punto, si bien no se acordó una declaración por separado como ocurrió en el año 2015 los países de la CARICOM reafirmaron la preocupación de la situación de derechos humanos y la necesidad de soluciones más justas para la población que está siendo deportada.

El tema de las fronteras se consolidó en “tradición”, ya que desde la Cumbre de 2015 se inició la práctica de acordar una Declaración adjunta al Comunicado donde se ratifica el respaldo a los países miembros de CARICOM frente a sus vecinos; es el caso de Belice-Guatemala y de Guyana-Venezuela. Estas Declaraciones por separado desde el punto de vista procedimental, revela la importancia del tema para los miembros de CARICOM y la necesidad de reafirmar posiciones en dos temas de fronteras que se han mantenido en la agenda de las reuniones desde hace más de una década. El abordaje de este aspecto amerita un tratamiento separado.

Los escenarios que se presentan para la Comunidad del Caribe son complejos pero algunas palabras tuvieron el consenso de los mandatarios en sus discursos y declaraciones de prensa: resiliencia, oportunidades, unidad  y reposicionamiento de la CARICOM. La próxima reunión será en febrero 2017, Guyana en propiedad al asumir la presidencia rotativa de la Conferencia.
@mirnayonis  

miércoles, 8 de junio de 2016

¿Con quién está El Caribe? ¿Qué pasó en la Cumbre de la AEC?


Prof. Mariano de Alba

El posicionamiento de la etiqueta #ElCaribeConVenezuela en la red social Twitter durante el sábado 4 de junio generó curiosidad en algunos venezolanos. El mensaje fue promocionado por cuentas relacionadas al gobierno venezolano con ocasión de la VII Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), una organización internacional que reúne a los países del Caribe y a los países de Suramérica y Centroamérica cuyas costas dan hacia el Mar Caribe.

Desde el viernes, funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro anunciaban que aprovecharían la Cumbre, que se celebró en La Habana, para demostrar el apoyo que existe entre los países caribeños hacia el gobierno de Maduro y la supuesta molestia generada por la invocación de la Carta Democrática por parte de Luis Almagro, Secretario General de la OEA. “Venezuela denunciará ante la AEC la más reciente agresión perpetrada por el secretario general de la OEA, Luis Almagro”, declaraba por ejemplo, el embajador de Venezuela en Cuba, Alí Rodríguez-Araque.

A pesar de que no estaba previsto en la agenda, durante la reunión de los Presidentes y Cancilleres se trató el tema y los países emitieron un comunicado especial, demostrando la atención y preocupación internacional por la crisis venezolana.

¿Qué dice el comunicado especial de la AEC?

Los países miembros de la AEC, mediante el comunicado especial, declararon lo siguiente:

“Respaldamos la iniciativa de los Ex-Presidentes José Luis Rodríguez Zapatero de España, Leonel Fernández de la República Dominicana y Martín Torrijos de Panamá, para la reapertura de un diálogo efectivo entre el gobierno y la oposición, con el fin de encontrar alternativas para favorecer la estabilidad política, el desarrollo social y la recuperación económica de la República Bolivariana de Venezuela;

Respaldamos asimismo las diferentes iniciativas de diálogo nacional que conduzcan, con apego a la Constitución y el pleno respeto a los derechos humanos, de manera oportuna, pronta y efectiva a la solución de las diferencias y la consolidación de la democracia; y

Apoyamos todos los esfuerzos de entendimiento, diálogo y los procedimientos constitucionales”

¿El comunicado supone que los países del Caribe apoyan al gobierno de Nicolás Maduro?

Al consultar el texto del comunicado, resulta claro que los países del Caribe han acordado adoptar una posición institucional y neutral ante la crisis que vive Venezuela. De hecho, el comunicado especial coincide en gran medida con la declaración emitida por el Consejo Permanente de la OEA el pasado miércoles 1 de junio.

Se respalda la iniciativa de diálogo de los Ex-Presidentes Rodríguez Zapatero, Fernández y Torrijos, se reafirma la importancia del respeto a la Constitución y los derechos humanos y se resalta que el diálogo entre el gobierno y la oposición debe realizarse de una manera pronta y efectiva. Además, encontramos en esta declaración otra nueva referencia de apoyo a los “procedimientos constitucionales”, la cual es una alusión indirecta a la importancia del Referéndum Revocatorio.

El comunicado también es interesante por lo que no dice. Hay que destacar que, pese a las declaraciones del embajador Alí Rodríguez Araque en la víspera de la reunión, el comunicado no contiene una condena a la supuesta agresión perpetrada por el Secretario General de la OEA. Tampoco establece que la Carta Democrática no debe ser aplicada en Venezuela.

Por ende, contrario a lo que quiere hacer ver el gobierno nacional, los países del Caribe no manifestaron su apoyo al gobierno de Nicolás Maduro.

¿Cómo afecta el comunicado a la posible activación de la Carta Democrática?

El comunicado de los países del Caribe simplemente reafirma la consecuencia que tuvo la declaración del Consejo Permanente de la OEA en la posible activación de la Carta Democrática: un probable retraso a la espera del desarrollo de los acontecimientos en Venezuela.

Pero, al igual que se observó en la OEA, una buena parte de los países del Caribe no apoyan la posición del gobierno sino que en realidad están apostando al diálogo, al respeto de los derechos humanos y a la celebración del Referéndum Revocatorio como el mecanismo para resolver la crisis.

Durante la Cumbre, al igual que en la OEA, el único país del Caribe que adoptó una postura de irrestricto apoyo al gobierno de Nicolás Maduro fue San Vicente y las Granadinas.

Ya veremos en las próximas semanas o meses si lo que observamos en la OEA y en la AEC se traduce en un alejamiento definitivo del apoyo irrestricto que mantuvieron los países del Caribe con el gobierno de Venezuela, un apoyo que muchos atribuyen a PETROCARIBE, el programa de venta de petróleo a descuento implementado durante el mandato de Hugo Chávez.

@marianodealba

Balance de la Cumbre de La Habana: la AEC y el Gran Caribe


Prof. Mirna Yonis

El consenso diplomático del Gran Caribe se refleja en los 44 puntos contenidos en la “Declaración de La Habana” de la VII Cumbre de la AEC, cuyo lema original “Unidos para un Caribe sostenible” se le añadieron los puntos del Cambio Climático y Zona de Paz. El Plan de Acción, propio de estas reuniones que acompañan una declaración política, agrupa los proyectos y acciones concretas de la cooperación estratégica del Gran Caribe para los próximos tres años de trabajo, en los que además de los elementos técnicos y funcionales, se requerirá de la continuidad en el apoyo político e institucional de sus miembros y de las agencias internacionales de cooperación. Para ello la Secretaría General de la AEC se concentrará en siete áreas de trabajo: Turismo sostenible, Desarrollo del comercio y las relaciones económicas externas, Transporte, Reducción del riesgo de desastres, Comisión del Mar Caribe, Cultura y Educación, Fondo Especial.

A pesar de la ausencia notoria de los mandatarios de  Colombia, México y Nicaragua, el compromiso y posición de sus gobiernos fue presentada por los dos cancilleres y el vicepresidente respectivamente. Un rasgo distintito del regionalismo caribeño, tanto en CARICOM como en AEC, es la membresía de territorios (no) autónomos así como la adhesión de actores sociales regionales. En este sentido, es relevante señalar la participación de los voceros de miembros asociados o en proceso de asociación como el caso del re-organizado Reino de los Países Bajos, presente con voceros propios de Saint Marteen, Curazao, Aruba; o la del Primer Ministro holandés en representación de Saba, Saint Eustaquio y Bonaire; así como los representantes de San Martin, Guadalupe y Martinica. Un caso relevante fue la asistencia del Gobernador de Puerto Rico, quien no intervino con discurso pero desarrolló una agenda diplomática que indica los vínculos entre las dos islas a pesar del bloqueo de EEUU a Cuba, y muestra la compleja situación de autonomía de esta isla en su condición de Estado Libre Asociado. Su membresía en la AEC es una tarea pendiente que podría estar favorecida por el restablecimiento de relaciones diplomáticas de Cuba y EEUU y por los rumbos políticos y económicos que se marquen en Puerto Rico.

El consenso de la cumbre no fue tan sencillo para el Comunicado Especial sobre la situación en Venezuela. La variedad de “énfasis” en los discursos públicos de algunos de los mandatarios y delegados caribeños que se refirieron a la “situación en Venezuela” y el texto final del comunicado muestran la “prudencia diplomática” de un pronunciamiento multilateral en el que hay “jugadores e intereses”.  Es una situación en desarrollo, en la que los “votos” de los países caribeños son claves en la convocatoria de cualquier reunión en el marco de la OEA en la que pueda ser planteada la discusión de una activación de la Carta Democrática Interamericana, pero también en el marco de UNASUR de la que forman parte Guyana y Suriname (también miembros de CARICOM). 

La alternabilidad geográfica en la designación de la Secretaría General abrió la puerta al Caribe insular y recayó por primera vez en una mujer. La Embajadora June Soomer (originaria de Santa Lucia y con trayectoria académica y diplomática en el marco de CARICOM) tiene el reto, además de la estructura institucional de la organización, el seguimiento de las pautas de la “Declaración de La Habana” y del Plan de Acción, en el relacionamiento de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) con los grupos regionales que la componen y la conexión con otros regionalismos expresados en la CELAC. En este sentido, es meritorio el reconocimiento especial de los mandatarios y delegados a la labor del Embajador Alfonzo Múnera, Secretario General saliente, en su gestión dinamizadora de la Asociación de Estados del Caribe. 

Quedan por fuera de esta aproximación varios temas y sin ánimo exhaustivo se plantea el seguimiento “situacional” de algunos, como reto académico y analítico para los profesionales de las Relaciones Internacionales:

  • El análisis de contexto y prospectivo de los documentos finales (Declaración y Plan de Acción de La Habana) tanto en su conexión con la agenda global como por las implicaciones para el desarrollo de la cooperación estratégica dentro de un mecanismo regional como la AEC.
  • De manera particular, la situación de Venezuela además de las ofertas de grupos de Ex-Presidentes, seguirá siendo abordada en otros escenarios regionales en los cuales participan los países del Gran Caribe: UNASUR y OEA pero también ALBA y CELAC; asunto que obliga al tratamiento de las manifestaciones del regionalismo.
  • Otros asuntos de soberanía que en algunos discursos (Cuba, Venezuela, San Vicente y las Granadinas, entre otros)  se llamaron “legados del colonialismo y manifestaciones del imperialismo” quedan en escena: por una parte, la tensión manifiesta por la replicas en discursos sobre la situación fronteriza entre Belice y Guatemala; por la otra, de manera implícita para la cumbre, el compás de espera en la relación Guyana-Venezuela dentro del marco del Acuerdo de Ginebra. En ambos casos el tratamiento está garantizado en la próxima Cumbre CARICOM del mes de julio pero también en otros espacios como la Corte Internacional de Justicia o del Secretario General de la ONU respectivamente.
  • Un aspecto que debe atenderse es la Diplomacia Digital en la política exterior cubana como anfitriona de este evento, con lo cual Cuba (de)mostró  un salto significativo en el despliegue material y electrónico de las tecnologías de información y comunicación  y el uso de los #SocialMedia.
@mirnayonis

viernes, 3 de junio de 2016

El Gran Caribe se reúne en La Habana: VII Cumbre de la AEC

Prof. Mirna Yonis

Poco a poco va tomando cuerpo la VII Cumbre de Mandatarios de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) en La Habana, Cuba, en la que se ha confirmado la asistencia de 17 Jefes de Estado.

Desde el 1 de junio con la inauguración de la Sala de Prensa del Evento, y a su vez la inauguración de las instalaciones en el Hotel Habana Libre, se inician una serie de eventos donde la región Caribe perfila su situación estratégica.

La ocasión permitirá que concurran distintos Mandatarios de países caribeños, pero también altos dignatarios y delegaciones de otros países y territorios relacionados y con intereses en (los países de) la región. Las tecnologías de información y comunicación permitirán, en esta oportunidad, disponer de información audiovisual inmediata de la mayoría de los eventos oficiales así como de algunos otros que se estarán desarrollando hasta el cierre “oficial”, el próximo domingo 4 de Junio con la foto protocolar de los mandatarios. El punto clave que sellará la Cumbre lo constituye la firma de la Declaración y Plan de Acción de La Habana.

El programa de la reunión preparatoria que se lleva a cabo desde el día 2 de junio seguramente se acompañará de algunos otros temas que, aunque no están en la agenda oficial, forman parte de la coyuntura regional así como preocupaciones de orden bilateral. Esto generará múltiples y complicadas coordinaciones de “reuniones en la sala de al lado” (como se suele decir en estos encuentros), con el fin de sostener ‘breves’ encuentros para dilucidar agendas bilaterales o de coordinación de otros foros en los cuales los países caribeños pueden asumir posiciones.

Los temas estratégico-funcionales de la región y su vinculación con la agenda global  se han venido trabajando en reuniones de comités de trabajo como en la reciente Reunión de Ministros celebrada en Haití el pasado mes de enero y se afinan detalles en la reunión preparatoria de la cumbre. Los temas “álgidos” forman parte de las (pre)ocupaciones diplomáticas desde hace algunas semanas y tratarán de ser “resueltas” durante el desarrollo de la propia cumbre.

Si bien las instancias formales de la AEC como organismos internacional se constituye en el Consejo de Ministros y la Secretaría General, estos órganos permanentes se apoyan en el trabajo de una estructura institucional que garantiza la operatividad y seguimiento de los planes y tareas de la asociación. 

@mirnayonis

miércoles, 26 de agosto de 2015

Gira por El Caribe: 3 errores estratégicos


Embajador (r) J. Gerson Revanales

Lamentablemente, la última gira del Vicepresidente Arreaza y la Canciller Delcy Rodríguez, realizada por partes a lo largo del mes de agosto (Grenada, Dominica, Barbados, Trinidad y Tobago, Santa Lucía, Cuba, Surinam, Jamaica, Haití y Belice), en busca de apoyos en El Caribe, no obtuvo los resultados esperados.

Esto se debe a que el gobierno venezolano ha persistido en tres errores estratégicos en la negociación con Guyana y la reclamación del Esequibo: politizarlo, personalizarlo y polarizar a los países de El Caribe.

El Profesor Roger Fisher, Director del Proyecto de Negociación de Harvard en su libro Getting to Yes basado en cinco principios: “separar las personas del problema”; “centrarse en los intereses, no posiciones”; “Inventar opciones de ganancia mutua”; “Insistir en el uso de criterios objetivos”; “Conocer el MAAN (Mejor Alternativa a un Acuerdo Negociado)”, considera que involucrar terceras partes en una negociación no es lo más aconsejable, debido a los múltiples, ocultos y desconocidos intereses que se involucran.

Como advierte el Profesor Fisher, el involucrar terceras partes, que es lo mismo que internacionalizar el tema del Esequibo, no es la mejor vía para alcanzar un arreglo práctico y satisfactorio como establece el Acuerdo de Ginebra.

El gobierno desde un principio violó el primer principio, al dirigir sus ataques al recién electo Presidente de Guyana, en lugar de centrarse en el problema de fondo que es la reclamación y la violación al Art. V/2 del Acuerdo de Ginebra por los gobiernos de Jagdeo y Ramontar; los verdaderos responsables de la rebatiña de concesiones en la zona en reclamación, beneficiándose entre ellas una de las principales empresas petroleras asiáticas, China National Offshore Oil Company (CNOOC).

Varios errores graves se han cometido: el primero, el sorpresivo e inconsulto decreto 1787 que finalmente tuvo que derogarse debido a las reacciones negativas que generó desde Colombia hasta el Océano Pacifico e Indico a miembros de la Mancomunidad Británica, y el segundo, pensar que con PETROCARIBE se podía condicionar el apoyo de la CARICOM, lo cual significa la falta de conocimiento de El Caribe.

El Acuerdo de Ginebra es específico en su Art. IV al establecer como mecanismo de solución, el Art. 33 de la Carta de la ONU. Los errores están: en no tener una estrategia definida; en no tener presente que CARICOM es el organismo menos indicado para involucrarlo en la reclamación por ser parte interesada; en no tener claro cuál mecanismo de solución de controversias se ajusta a su estrategia; a que organismos o acuerdos regionales pudieran solicitarse su intervención; no tener presente que en una decisión jurisdiccional no funcionan las giras informativas y que el peor aliado es Cuba por sus relaciones históricas con Guyana.

@grevanales

martes, 21 de abril de 2015

Obama y Maduro en El Caribe


Dr. Kenneth Ramírez

Venezuela ha gozado de gran influencia en Centroamérica y El Caribe en la última década, gracias al suministro petrolero financiado en el marco de PETROCARIBE.  Así, gracias a los votos de este bloque, Venezuela ha podido paralizar numerosas iniciativas de EEUU en la OEA. No obstante, en 2014, se produjo una reducción de 17% de los suministros, que pasaron desde 122 mil barriles diarios (MBD) en 2013 a 101 MBD el año pasado. Incluso, el suministro a Cuba -que se contabiliza aparte-, se redujo en 21%, pasando desde 98 MBD en 2013 a 77 MBD en 2014. Por ello, varios analistas han anunciado la muerte de PETROCARIBE debido a las dificultades que atraviesa Venezuela, y el regreso de EEUU como actor geopolítico dominante de la sub-región a partir de la “Iniciativa para la Seguridad Energética de El Caribe” (por sus siglas en inglés, CESI) anunciada por la Administración Obama. No obstante, estas predicciones son muy prematuras.

El tema de la sostenibilidad de PETROCARIBE ha sido tratado por el FMI, que ha advertido que debido a la crisis económica venezolana, una suspensión repentina de los suministros petroleros o un cambio drástico en sus condiciones, generará fuertes impactos financieros, económicos y energéticos en los países miembros, siendo los más expuestos Nicaragua, Haití, Jamaica, Guyana y Grenada. En EEUU se ha abordado los efectos negativos que esto tendría para la seguridad regional, desde un aumento del narcotráfico a una fuerte oleada migratoria.

Discretamente, en mayo de 2014, el Vicepresidente Joe Biden durante su visita a Puerto España empezó a tratar este tema con líderes caribeños. Asimismo, anunció la firma de un Memorándum de Entendimiento con Trinidad y Tobago –país petrolero que nunca ha visto con buenos ojos PETROCARIBE- para crear un centro de investigación de energías renovables y su promoción en El Caribe. En junio de 2014, Biden visitó República Dominicana y señaló que lideraría una iniciativa para lograr una mayor autosuficiencia energética regional. Finalmente, el 26 de enero de 2015, presidió la I Cumbre de Seguridad Energética de El Caribe en Washington, donde participaron representantes de la CARICOM, República Dominicana, México, Colombia, Alemania, Francia, Reino Unido, España, EEUU, la OEA, la UE, el Banco Mundial, el BID y la IRENA. Biden logró grandes titulares con la frase: “Ya sea en Ucrania o en El Caribe, ningún país debe usar sus recursos como método de coerción en contra de cualquier otro país”, en lo que muchos vieron una clara alusión a Venezuela. No obstante, al analizar el documento final que creó la CESI y las reacciones, observamos que se trata de un mecanismo paraguas que permite a los países caribeños ponerse en contacto con inversionistas y la banca multilateral, acompañado de cooperación técnica y proyectos pilotos dotados de pequeños fondos de EEUU, que no cubrieron las expectativas de los presentes. De hecho, su objetivo es ayudar a la CARICOM a materializar sus metas de generación eléctrica renovable fijadas en 2013 -20%, 28% y 47% para 2017, 2022 y 2027 respectivamente-, y las que adopte República Dominicana en su “Pacto Eléctrico” este año. Biden no habló de flexibilizar la prohibición de las exportaciones petroleras de EEUU a partir de la “revolución de esquistos”, ni respaldó con fondos la propuesta trinitaria de solicitar 1 millardo de dólares en créditos multilaterales, lo cual habría representado un envite más serio.

Empero, debido a la frase de Biden, el gobierno venezolano entendió la iniciativa en clave de rivalidad geopolítica, y decidió convocar el pasado 6 de marzo, la IX Cumbre de PETROCARIBE en Caracas. Allí, se acordó impulsar la creación de la zona económica, desarrollar un bloque de la Faja Petrolífera del Orinoco para el mecanismo, y dotar de 200 millones de dólares adicionales al Fondo ALBA-PETROCARIBE para “proyectos de fuentes complementarias de energía”.

La idea de competencia con Venezuela se fortaleció con la visita de Obama a Jamaica para reunirse con los líderes de CARICOM el 9 de abril de 2015 -la primera visita de un Presidente de EEUU a este país desde 1982 y justo en la antesala de la VII Cumbre de las Américas. Allí señaló: “Nuestra CESI tiene como objetivo ayudar a mover a la región hacia las energías limpias (…) Estoy seguro de que, dado el compromiso de la CARICOM y EEUU, este es un tema en el que podemos hacer grandes progresos”. Acto seguido anunció la módica suma de 20 millones de dólares para proyectos, apenas una décima parte del Fondo ALBA-PETROCARIBE, e insignificante comparado con el suministro petrolero venezolano que representa 43% de la demanda de los miembros y una factura de alrededor de 4 millardos de dólares/año, excluyendo Cuba. En consecuencia, la CESI de Obama es más un plan de contingencia ante su temido colapso de PETROCARIBE y un elemento simbólico para robustecer su legado hacia América Latina y El Caribe, que una iniciativa destinada a competir con PETROCARIBE y limitar la influencia de Venezuela. Resulta demasiada modesta y tardía, a pesar de la alta visibilidad que ha tenido. Los nubarrones en el horizonte de PETROCARIBE siguen estando en la crisis venezolana, no en iniciativas de terceros.

El Presidente Maduro debería -tomando en cuenta lo expuesto y su disposición a dialogar con EEUU tras el breve encuentro con el Presidente Obama en Panamá- enviar una delegación de alto nivel a la II Reunión Ministerial de la Alianza de Energía y Clima de las Américas que se celebrará en México el 24 y 25 de mayo – la primera tuvo lugar en Washington, el 15 y 16 de abril de 2010-, con el propósito de iniciar un diálogo energético estratégico con EEUU que aborde el futuro de PETROCARIBE, el alcance de la CESI, así como posibilidades de cooperación bilateral y triangular con El Caribe -mediante la reactivación del acuerdo de cooperación entre el Departamento de Energía y el Ministerio de Petróleo aparcado en 2003, y que se discutió retomar infructuosamente entre 2009 y 2010.

Publicado originalmente en El Mundo Economía y Negocios

@kenopina

domingo, 12 de octubre de 2014

Siembra de oscuridad


Prof. Luis Daniel Álvarez

Existen muchos casos en los que los gobiernos no escatiman en usar cualquier recurso para ganar adhesiones. Aunque suene macabro, algunos recurren a actos fúnebres con tal de dar una demostración de dolor colectivo y evidenciar altos niveles de cohesión política.

En el fondo, las exequias terminan convirtiéndose en una patética manifestación pública desde la que se profieren ataques hacia los adversarios, se promueven revanchismos e incluso, en muchos casos, se resalta la presencia de grupos paralelos al andamiaje legal del Estado, que sin ningún pudor muestran sus armas mientras reiteran su lealtad al Gobierno.

La información oficial es la única que se transmite, en la medida en que crecen los rumores y no es descabellado observar cómo algunos países y personalidades se inmiscuyen en asuntos internos, fijando posición sobre la naturaleza del fallecido y en muchos casos manifestando sus puntos de vista, los cuales muchas veces están alterados por la distancia y el desconocimiento de lo ocurrido. El desfile que acompañó al sepulcro a Francois Duvalier el 24 de abril de 1971 se convirtió en un episodio más de culto a la personalidad. Todo giró alrededor del hombre que durante catorce años y recurriendo a una tétrica mezcla de sangrienta represión e invocaciones espiritistas, logró hacerse con la Presidencia vitalicia de su país, entregando el gobierno a su hijo Jean Claude quien entonces tenía 19 años y gobernaría hasta 1986.

El pasado sábado 4 de octubre Jean Claude Duvalier murió en Haití, dejando como legado una estela de sangre y corrupción. Inexplicablemente el Presidente Martelly decidió hacerle funerales de Estado demostrando que aún hay muchos gobiernos que aprovechan los funerales para hacer proselitismo.

Publicado originalmente en El Universal