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miércoles, 27 de julio de 2016

Mediación bajo sospecha


Embajador (r) Oscar Hernández Bernalette

Recuerdo que cuando el famoso exhorto del Rey de España a Chávez con el ¿por qué no te callas?, Rodríguez Zapatero le dio una muestra de civilidad cuando le exigió respeto por Aznar a quien su par calificaba de fascista. Le indicó que había un principio en el diálogo, que era “no caer en la descalificación”. Sin duda de aquella diatriba salió airoso.

Para los sectores opositores de aquel entonces Rodríguez Zapatero era un aliado. Han pasado casi diez años y en esta oportunidad la figura del Ex-Presidente del gobierno español se convierte en írrita para parte de la opinión pública. Se desconfía de su equidad mediadora.

Se entiende que la mediación es la facilitación previa a un proceso de negociación por parte de una persona neutral que genera confianza entre las partes en litigio y que ha sido designado por mutuo consentimiento. El rol central de quien o quienes cumplen esta responsabilidad es ayudar a grupos de personas, instituciones y diferentes actores en conflicto que tienen diferencias, llegar a consensos. Un concepto básico de la literatura en esta materia es la afirmación de que el mediador no toma partido por ninguno de los individuos o sectores en conflicto.

Durante el proceso quien tiene la responsabilidad mantiene los avances en secreto y cualquier avance solo se trasmite previa autorización de las partes involucradas. El mediador no es un activista. La discrecionalidad, la modestia y evitar la notoriedad son fundamentales.

Si los actores en disputa, o uno de ellos, no confía en la integridad del mediador, esto es, su capacidad de ser neutral, independiente, imparcial y justo, la posibilidad de que la mediación tenga éxito es limitada. Los códigos establecidos indican que si algunas de las partes levanta una objeción sobre la neutralidad del mediador este debería renunciar.

Si la duda persiste será poco la ayuda que en esta oportunidad podrá brindar el político español.
@bernalette1

martes, 21 de junio de 2016

De diálogos, maniobras y realidades


Dr. Kenneth Ramírez

Desde hace mes y medio, hemos visto un creciente interés de la Comunidad Internacional por la crisis de Venezuela. Más allá de lo declarativo, se han puesto en marcha iniciativas de diplomacia preventiva, cuyo clímax observaremos esta semana. Existe mucha preocupación por el deterioro de la situación venezolana que puede llevar a escenarios de explosión social, violencia e inestabilidad política con consecuencias para todo el vecindario. Desde el gobierno venezolano se cree utópicamente en la posibilidad de cambiar esta realidad con maniobras diplomáticas. Lo cierto, es que si la crisis sólo fuera política, quizás podría hacerlo. Empero, el agotamiento del modelo económico agravado con la caída del petróleo, ha llevado a una severa contracción del PIB en -5,7% en 2015, y los pronósticos del FMI apuntan a que lo hará en -8% en 2016 y -4,5% en 2017. Además, todas las agencias señalan que los precios del petróleo se mantendrán entre 40 y 50 $/Bl en lo que resta de 2016 y apenas repuntarán un poco más en 2017, sobre todo una vez que han constatado que la OPEP no tomará decisión alguna en el corto plazo. Todo esto, a su vez, ha generado una crisis humanitaria debido a la escasez de alimentos y medicinas, el aumento del desempleo y la delincuencia. La CEPAL señala que niveles de pobreza han aumentado hasta alrededor de 40%.

En este contexto, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, presentó un informe contundente el pasado 30 de mayo, el cual concluye que en Venezuela existe una alteración del orden constitucional que afecta gravemente el orden democrático, de acuerdo al artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana. Lejos de una suspensión de Venezuela de la OEA para lo cual no existe interés en este momento, de activarse la Carta -se requieren 18 votos- se desplegarían gestiones diplomáticas para destrabar la celebración de un Referéndum Revocatorio este año, liberar los presos políticos, abrir un canal humanitario y resolver el conflicto existente entre los poderes públicos. Este jueves 23 de junio, se ha convocado un Consejo Permanente de la OEA para realizar una apreciación colectiva de la situación venezolana a partir del informe Almagro y tomar una decisión.

Por otra parte, tenemos las gestiones de los Ex–Presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Martín Torrijos y Leonel Fernández, para propiciar un diálogo político en Venezuela y hacer recomendaciones para atender la crisis económica. Esto nació de una iniciativa del Secretario General de la UNASUR, Ernesto Samper, quien ha tenido un manejo parcializado de la situación venezolana a lo largo de su desempeño, por lo cual estos facilitadores no han sido bien recibidos por toda la oposición venezolana. Incluso, Samper ha sido criticado por Paraguay por no consultar con los países miembros. En consecuencia, estas gestiones no han podido fructificar, aunque fueron avaladas el pasado 1 de junio en una resolución aprobada en un Consejo Permanente de la OEA convocado por Argentina –que busca impulsar a su Canciller a la Secretaría General de la ONU-, donde los países miembros dieron su apoyo a las “iniciativas de diálogo” para la “consolidación de la democracia representativa” y también a los “procedimientos constitucionales” -léase, celebrar un Referéndum Revocatorio. Resultó llamativo que la diplomacia venezolana no pudo suspender esta reunión como quería, ni aprobar una resolución de su autoría, ni modificar la resolución aprobada que contiene un concepto de democracia que ha objetado por años. Atrás quedaron los tiempos donde Venezuela utilizaba PETROCARIBE como minoría de bloqueo. Este martes 21 de junio, se efectuará un Consejo Permanente de la OEA para escuchar a los Ex-Presidentes; y Samper convocó una Reunión Extraordinaria de Cancilleres UNASUR para los mismos fines este jueves 23 de junio –Paraguay ya objetó esta convocatoria por coincidir con el Consejo Permanente de la OEA donde se discutirá el informe Almagro.

No se extrañe usted, amigo lector, estas reuniones yuxtapuestas son producto de las maniobras de la diplomacia venezolana para impulsar la facilitación de los Ex-Presidentes en el marco de UNASUR, debilitar la discusión del informe Almagro y bloquear la activación de la Carta Democrática Interamericana, mientras gana tiempo para evitar como sea un Referéndum Revocatorio este año. Sin embargo, la geopolítica en UNASUR ha cambiado: Caracas sólo cuenta con Ecuador, Bolivia y Surinam tras la victoria de Macri y el impeachment a Dilma, junto a las ventajas de tener como aliado a Samper y detentar la Presidencia pro-témpore de una organización que ya no ofrece el refugio eficaz de otrora.

Asimismo, en la 46° Asamblea General de la OEA aunque el tema venezolano no estaba en agenda, la Canciller Delcy Rodríguez atacó a Almagro para disminuir su prestigio, evadir la discusión de argumentos y huir hacia adelante; presentando incluso una resolución en su contra: sólo fue aprobado permitir que Venezuela vuelva a presentarla en un Consejo Permanente sin fecha exacta, aunque se cantó “victoria”. Paralelamente, 15 países miembros de la OEA –incluyendo los de mayor peso geopolítico y una mayoría clara de países UNASUR- firmaron un Comunicado en Santo Domingo pidiendo que las gestiones de los Ex-Presidentes tengan “resultados positivos en un tiempo razonable” y una “aplicación justa y oportuna de los procedimientos constitucionales” –léase, otra vez, celebrar un Referéndum Revocatorio.

No puede pasarse por alto, la reunión entre la Canciller Rodríguez y el Secretario Kerry, donde acordaron reactivar el canal de diálogo bilateral con Thomas Shannon a la cabeza. Este diálogo no es, como se ha dicho, para mejorar relaciones e intercambiar Embajadores –no hay desde 2010. A Obama le restan 6 meses en la Casa Blanca y no tiene el apoyo del Congreso para esto. EEUU sólo continúa con su estrategia de propiciar un “aterrizaje suave” (soft landing) de Venezuela, evitando un peligroso colapso con posible desbordamiento regional. Shannon viene a negociar fecha y condiciones para un Referéndum Revocatorio, teniendo como bazas la Orden Ejecutiva N° 13692 prorrogada el 3 de marzo y la eventual activación de la Carta Democrática Interamericana.

Finalmente, en una artimaña de último minuto que revela desesperación, el Embajador venezolano en la OEA, Bernardo Álvarez, envió una misiva el pasado lunes 20 de junio pidiendo desconvocar el Consejo Permanente de la OEA de este jueves 23 de junio, ya que a su juicio el tema venezolano ya había sido suficientemente analizado en el citado Consejo Permanente del 1 de junio; además de intentar descalificar una vez más al Secretario General Almagro por su supuesta ojeriza hacia el gobierno de Venezuela y su supuesta usurpación de competencias al invocar la Carta Democrática Interamericana -en un análisis jurídico muy endeble que revela las carencias de la actual Cancillería venezolana.

De manera que, sea cual sea la fórmula que sea acordada esta semana en las reuniones citadas, toda maniobra de la diplomacia venezolana está destinada a fracasar. Se ha constituido un amplio consenso hemisférico sobre la necesidad de un Referéndum Revocatorio este año como paso inicial para resolver la crisis venezolana en clave de seguridad regional. De mantener su inmovilismo acompañado de represión, el gobierno venezolano encarará ostracismo y sanciones. La realidad geopolítica está en contra del Presidente Maduro, el cual se encuentra en zugzwang en términos de ajedrez. ¿Y usted qué opina?

@kenopina

A propósito del diálogo


Luis Manuel Esculpi

En los regímenes democráticos más avanzados el diálogo constituye un aspecto esencial de la vida política. La experiencia venezolana durante el período de la República Civil -pese a sus carencias y limitaciones-  contempló rasgos distintivos propios de regímenes progresistas. El intercambio de opiniones, la búsqueda de consenso entre el gobierno y la oposición y los acuerdos constituyeron parte sustancial del comportamiento político, en ese lapso en que el país alcanzó los avances más notables de su historia.

Son suficientemente conocidos los acuerdos para la Directiva del Congreso y para la integración de los otros poderes, es más,  en la República Civil hubo varias experiencias de coaliciones en diferentes gobiernos.

A ese diálogo propio de las democracias modernas no es al que queremos ahora referirnos, por supuesto radicalmente distinto a la relación entre gobierno y oposición en aquellos regímenes caracterizados por el autoritarismo y con un  gran déficit de funcionalidad democrática.

El diálogo político como un medio para resolver controversias agudas se propone evitar que la confrontación pase a niveles de conflictividad tales, que puedan resultar aún más  traumáticos o cruentos. El diálogo político en estas situaciones es una herramienta útil para cada una de las partes, que les posibilitaría alcanzar metas y la búsqueda de objetivos comunes. En otras palabras el diálogo político es un medio, no un fin en sí mismo. Una obviedad que a veces se olvida.

Ante la reunión del Consejo Permanente de la OEA convocado para tratar el caso Venezuela,  el gobierno hace desesperados esfuerzos para proyectar la imagen de ser un propiciador del diálogo, pretende trasmitir la idea de un país  que marcha en esa dirección. Intenta evitar el debate el escenario internacional bajo ese pretexto.

Por supuesto que ninguna organización política puede en medio de una crisis como la que confrontamos negarse a dialogar, la Mesa de la Unidad (MUD) ha mostrado su voluntad en ese sentido, ahora bien, hay que definir muy claramente los objetivos de las fuerzas democráticas al participar en los encuentros que se han convocado.

Fue justo participar en la primera reunión con la comisión de los ex presidentes en República Dominicana, para conocer las proposiciones y la visión de esa comisión a partir de las conversaciones con el gobierno. Igual de justo consideramos no asistir a la segunda convocatoria, cuando el gobierno introducía un recurso contra la Directiva de la Asamblea Nacional, y apelaba a todo tipo de artimañas para dificultar el famoso invento de la validación de las firmas.
El Gobierno tiene claro su objetivo de ganar tiempo para evitar que el Referéndum Revocatorio se realice este año, además pretenderá igualmente comprometer a la oposición en algunos aspectos de su gestión.  La MUD ha establecido como la alternativa democrática y constitucional para el cambio político la realización del revocatorio, en la agenda trasmitida por los facilitadores y propuesta por el gobierno no figuraba el cronograma para el referéndum. Objetivo fundamental para las fuerzas democráticas.

Hay asuntos elementales para constituir una mesa de diálogo, la concertación de una agenda con definición de prioridades, en caso de necesidad de participación de un tercero (como el nuestro) bien como facilitador o mediador debe seleccionarse de mutuo acuerdo para que pueda gozar de confianza de las partes.

La comisión de los Ex-Presidentes fue designada por UNASUR en acuerdo con el gobierno venezolano, los tres han demostrado sus simpatías con el llamado “proceso”, su coordinador ha expresado desacuerdo con el Referéndum Revocatorio, labor impropia de quién tiene la misión de facilitador. El diálogo político solo tendría viabilidad si incluye como aspecto  prioritario de la agenda, el cronograma para la celebración del referéndum, la libertad de los presos, el regreso de los exilados y el respeto al poder legislativo.

Para que la comisión designada por UNASUR pueda cumplir el rol de facilitador, ella debe ser ampliada con figuras imparciales que garanticen el equilibrio necesario.

A menudo para defender el diálogo en cualquier condición, se menciona la Conferencia de París, a las conversaciones sostenidas por vietnamitas y norteamericanos a partir del año 1969.  Entre muchas anécdotas que se relatan; se recuerda como allí se debatió previamente hasta las características de la mesa y el orden de entrada al lugar de las reuniones. De tal manera que no constituye ninguna extravagancia  exigir el cronograma del Referéndum Revocatorio  como tema prioritario y proponer la ampliación de la comisión negociadora.  Propósitos que se inscriben plenamente en la estrategia diseñada -pese a las triquiñuelas y obstáculos del adversario- que se ha venido ejecutando con éxito.

@lmesculpi

Carta a Rodríguez Zapatero y a los que buscan intermediar en la crisis de Venezuela


Prof. Eloy Torres

Señor Presidente Rodríguez Zapatero y otras personalidades:

Con el debido respeto me permito iniciar esta epístola para presentarme. Soy uno de esos millones de venezolanos que reclaman una salida pacífica, democrática y constitucional, tal como lo indica la Carta Magna de 1999. Como venezolano he crecido  enfrentando serias contradicciones: soy de la generación que llaman en inglés, los Baby Boomers, es decir, nos inscribimos en una visión profética e idealista. Ella se hizo presente en los años luego de la Segunda Guerra Mundial y en la Guerra Fría. Oscilamos en las edades de los 50-70. Una generación enriquecida con acontecimientos políticos de primer orden. Su dinamismo se observa gracias a una mejor alimentación, mejor vestimenta, mejor educación y mayor cultura,  acceso y comprensión de los elementos de internet; en general, una generación consumista de productos materiales y espirituales. También ha sido y es una generación menos tradicionalista y menos religiosa; en fin más liberal en todos los sentidos, incluidos los sexuales.

Una generación que conoció del horror de la ridícula lucha armada en Venezuela, la Guerra del Vietnam, el amor libre, las bondades de la píldora anticonceptiva en sus parejas, el mayo francés, la invasión a Checoslovaquia, la ruptura con el comunismo al ritmo de los Beatles. La misma que observó el paso del televisor en blanco y negro al color, en consecuencia comprendimos que la política es como ese “mago” con  cara de vidrio. Repito, para nosotros, la política, era,  inicialmente, en blanco y negro; hoy la vemos a todo color. Están todos los tonos y matices. 

Señor Presidente, usted también emana de ella; pero, pareciera que usted se inscribe en la anterior generación; esa que se retorcía en medio del dogmatismo ideológico (por creer, entre otras cosas, que el gobierno es el alfa y omega de la sociedad). Usted, se comporta cual esa generación que enfrentó la gran depresión y que observaba a los políticos, especialmente a los gobernantes (que no a los gobernados, pues ellos, en la teoría y práctica política, no existían) como infalibles, justamente, por ser “los gobernantes”. El ciudadano, para éstos, insisto, no tenía valor alguno. Tengo la impresión que usted ha visto muchas películas sobre la guerra, donde los buenos y los malos los identificamos rápidamente. Pienso que no ha leído (y me perdona, no busco ofenderle; es una impresión) suficientes textos históricos explicativos, como tampoco, se ha topado con las grandes novelas, sobre la guerra, especialmente la guerra civil que azotó a España, su país (a pesar de ser usted, ciudadano español y militante del PSOE). Hay obras literarias, cuyo peso interpretativo vale la pena reeditar para comprender lo que pasa en nuestro país. Me refiero muy especialmente las de un autor norteamericano que supo interpretar a España, mejor que lo que usted ha hecho sobre Venezuela y su actual crisis, me refiero a Ernest Hemingway.

Para él, como también lo señalan los textos históricos de su país, la guerra civil española tuvo un conjunto de causas. Las tensiones se incubaron a los largo del tiempo. Las contradicciones las apuntó, Antonio Machado, el poeta español:

Españolito que vienes al Mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas ha de helarte el corazón.

Fueron muchas las guerras y revueltas las que acosaron a España. El enfrentamiento entre reformistas y conservadores no descansó hasta que estalló la Guerra Civil (1936-1939) No se respetó lo acordado constitucionalmente en 1931. El resultado todos los conocemos. Francisco Franco estuvo en el poder desde 1939 hasta que la muerte lo buscó en 1975. Éste, incluso antes de morir, mostraba tímidos deseos de abrir la posibilidad de un entendimiento. Ello es la política. Faltaba algo. Al marcharse el caudillo Franco, las cosas se aceleraron y surgió: el Pacto de La Moncloa, con un Rey al frente. Hoy España vive los frutos de ese “Pacto” en medio de contradicciones, pero en democracia, aunque es particular: una monarquía constitucional. Hoy, lamentablemente, han surgido unos cuantos irresponsables cuya postura expresada en un “pelo largo” busca desafiar el éxito de la sociedad política española para destruir la democracia que su país  ha logrado; ah y todo esto con ayuda del dinero petrolero venezolano.

En Venezuela, hoy sufrimos las “inconsecuencias” de los tiempos. El paradigma de esos individuos de “pelo largo” que acosan a España, tuvo su momento. Lo vimos llegar, cual jefe de hordas para desconocer las bondades del perfectible sistema democrático. Su figura fue potenciada por “notables” personajes y por medios de comunicación social, los cuales apostaron por algo desconocido y hoy sufren un silencio obligado impuesto por la sombra totalitaria de los dictadores chavistas-maduristas;  mientras, esos medios, procuran olvidar que cuando la derrota militar de 1992 de los sediciosos, fueron ellos los que hicieron digerible, como apetecible, la emblemática frase del golpista en ese momento: “Por ahora”.
Ayer la orgía política devoró a España; hoy Venezuela confronta similares situaciones. Hay una anarquía estimulada por, y desde, el alto gobierno. La oposición, toda variopinta, promueve un proceso de gobernabilidad democrática. El gobierno se opone. Pretenden permanecer en el gobierno a toda costa. La violencia es su arma preferida: “es una revolución pacífica, pero armada”, dicen, dijeron y siguen en esa predica. La crisis está y duerme con nosotros y la sufrimos en forma de pesadilla. Las alarmas se encendieron internacionalmente, luego que los bombillos en el país se quemaron, al confrontar tantos apagones, pues no hay electricidad.

El país hierve en medio de protestas, muchas de ellas sangrientas, contra esta dramática realidad: el aumento de la violencia es patéticamente evidente: basta ver las fotografías y películas de las agresiones físicas al Diputado Julio Borges, ayer a Jesús “Chuo” Torrealba, María Corina Machado y otros  (no es la primera vez)  luego, el fantasma de la hambruna, sí, de una hambruna que recorre al país, las expropiaciones están a flor de piel y luego, se construye un mecanismo, en desuso: un Estado corporativista inspirado en la visión fascista de Italia, sin el encanto ni el fundamento cultural de éste. Desde este gobierno lo que se observa es sólo escatología, procacidad, violencia verbal y física, que no propuestas serias y responsables para superar este estadio de barbarie que nos acosa.

Todo esto viene a cuento, pues al parecer usted observa una postura que apunta a minimizar el esfuerzo de la oposición por alcanzar el referéndum revocatorio, so pretexto que es necesario dar un respiro para que finalice el gobierno electo por una considerable porción de venezolanos. El caso es que el país ya no aguanta tanta crisis, tanta penuria, muertes, sacrificios, inseguridad y fundamentalmente falta de comida; un país, rico y con una pujante porción de recursos humanos; todos dilapidados y despreciados por una minoría, cada más minoritaria que exuda decadencia, indecencia y escatología en el lenguaje, embriaguez por el poder y se aleja cada vez más de la idea de un gobierno que debe buscar soluciones. El poder chavista-madurista se pudre y pudre al país entero. Ya no hay tiempo para más paciencia. El revocatorio aliviaría la crisis del sistema. Sinceramente, no  sabemos que hay detrás de su actitud. Creemos, repito, que usted con sus posturas busca aplacar el ánimo de los venezolanos de encontrar una salida, democrática, electoral y pacífica a la crisis que corroe los cimientos de nuestra estructura material y espiritual. La salida está en la Constitución Nacional y no fuera de ella. Fuera de ella está la postura del gobierno al desconocer la constitución y lo más grave: la realidad. Por la vía que va este gobierno, seguro nos llevará a encontrarnos con lo que no queremos: la guerra. Por ello el referéndum revocatorio es existencialmente urgente y necesario.

Ernest Hemingway, ese gran escritor norteamericano del siglo XX, como usted sabe bien, escribió un libro sobre la guerra civil española que le convirtió en un clásico de la literatura. El mostró, filosóficamente, el drama del hombre y su desgracia por cometer actos violentos. La novela ¿Por quién doblan las campanas? – título que se inspira en la literatura del  siglo XVII-, destaca: “La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad, por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas: doblan por ti” -nos hace recordar que en Venezuela estamos al borde de un conflicto similar.

Señor Presidente Rodríguez Zapatero, Venezuela, es un país dividido, similar a la España de los años 1936 y 1939. La Europa de entonces, salvo una buena parte de su intelectualidad, cerró sus ojos ante el drama español.  Algunos lo abordaron con frialdad y no lo tomaron con seriedad. Ahora, usted es nieto de esos tiempos. Su partido y sus líderes fueron perseguidos, con inquina, por los factores triunfantes en esa guerra civil. Hoy, España, repito, es acosada por factores que buscan acabar con los logros de su proceso de aggiornamiento a los tiempos. Éstos, han sido financiados por el gobierno al que Ud. paradójica y sibilinamente (es mi impresión) exige, como mediador, el derecho a terminar su mandato. Con ello se hace caso omiso a lo señalado por la moderna teoría política que apunta a la figura del Referéndum Revocatorio; éste, apegado a los tiempos, busca superar la rigidez de los sistemas constitucionales que limitan a la sociedad. Ésta, es apartada de las grandes decisiones y le confiere la titularidad de la soberanía sólo a los gobiernos. Los tiempos han cambiado, Señor Presidente.

No comprendemos como usted, miembro del PSOE, no recuerde que España sufrió y aportó la cifra de casi un millón de muertos, durante su guerra civil, justamente para encontrar hoy un mecanismo incluyente; esos muertos han dado fuerza a esa visión modernizante y que usted inexplicablemente le niega a nuestro país. ¿Acaso hay algo más que una simple opinión “constitucionalista”?

No pretendo dictar cátedra de análisis político sobre mi país. Voy a recurrir a la cita de un hombre a quien seguramente tuvo la ocasión de conocer; pues fue un símbolo de la política española durante más de medio siglo. Fue uno de los arquitectos del proceso de transición. Me refiero a Santiago Carrillo, quien fuere el Secretario General del Partido Comunista Español. Éste, “sin querer queriendo” alumbró el día de hoy y desnudó al gobierno chavista-madurista, cuando en 1977, escribió: “Cuando un gobierno recorta caprichosamente, por ejemplo, los distritos electorales, para alterar el resultado real del sufragio universal, puede parecer que no hace violencia más que al papel en que se recoge el mapa administrativo del país, pero en realidad está cercenando brutalmente el derecho de amplios sectores de ciudadanos a hacerse representar democráticamente en los organismos representativos. Cuando radio y televisión penetran hasta en el último hogar, con una información y una propaganda orientadas desde el poder, aparentemente no realizan ningún acto de violencia; en realidad están practicando una especie de lobotomía en el cerebro de millones de personas, amputando sus posibilidades de reflexionar y autodeterminarse libremente”  (Santiago Carrillo, Eurocomunismo y Estado, Grijalbo, 1977, pp. 187-189).  

Venezuela requiere de comprensión y no de alcahueterías. Es esa misma Venezuela civilista y democrática que fue solidaria con todos aquellos pueblos enfermos de intolerancia, dictaduras y totalitarismos. Su país es testigo de las acciones de un Carlos Andrés Pérez al proteger y estimular a los factores que se oponían democráticamente a Franco. Felipe González (Isidoro) el gran líder del PSOE fue ingresado clandestinamente a España por Carlos Andrés Pérez a sabiendas de las dificultades; pero, su olfato y conocimiento de la realidad internacional le fueron suficientes para comprender que era inevitable la democratización de España. Él asumió los riesgos y lo introdujo a su país para impulsar un proceso democratizador. Hoy su país es un modelo democrático en la Unión Europea, “por ahora”, como dijo alguien en 1992. Igual ocurrió con Chile, República Dominicana, Centroamérica; estas  realidades gozaron de la comprensión venezolana y recibieron su ayuda política y moral. La Venezuela civilista siempre apostó por las causas democráticas. Jamás colocamos el acento en el interés circunstancial del gobierno o crematístico de determinados líderes.

Hemingway utilizó la filosofía del siglo XVII para escribir su novela sobre España; hoy nosotros también le repetimos a usted, Señor Presidente, y demás líderes de la comunidad internacional que buscan ser medidores en nuestra crisis: La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad, por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas: “doblan por ti”. Venezuela apuesta por una salida democrática, constitucional y pacífica. Nuestra constitución contempla el referéndum revocatorio para salir de esta crisis. No veo porque ustedes apuestan por mantener en el poder a quienes desde el gobierno han creado este estado de caos y miseria. Las campanas también doblarán por ustedes. PODEMOS y su líder de pelo largo, les acecha y cuenta con los recursos de un gobierno que Ud., inexplicablemente, pretende defender desde España.

Presento mis saludos y respetos. No fue mi intención descomedirme para presentarme en forma destemplada. Por el contrario, soy un venezolano normal que por casualidad ha sido diplomático de oficio y de pasión, pues es mi país lo que me mueve. Hoy, no comprendo a un militante del PSOE defender a un gobierno que no representa al pueblo venezolano. Los hechos lo demuestran, las pruebas están en la mesa. Un ruego: comprenda mis letras. En ellas, usted no encontrará palabra alguna que busque ofenderle, pues no soy un escatológico ni un procaz miembro de la nomenclatura chavista-madurista.

¡Viva España y viva Venezuela, pueblos que luchan por vivir en una democracia real que se adapta a los tiempos, y no en un circunstancial gobierno que busca mantenerse en el poder cual depredador de nuestra venezolanidad!

Con saludos y respetos venezolanos, Eloy Torres

@eloicito

sábado, 18 de junio de 2016

La OEA en la encrucijada


Embajador (r) Milos Alcalay

La OEA conmemorará pronto 70 años de existencia. La máxima institución hemisférica  ha vivido varias encrucijadas desde la reunión del Congreso de Panamá convocada por el Libertador en 1826; luego con la Conferencia Panamericana de Washington en 1889 y finalmente en la actual etapa que nace en Bogotá en 1948. La adopción por unanimidad en 2001 de la Carta Democrática Interamericana, incorpora al sistema interamericano los principios y valores de la Democracia Representativa.

Esta semana, los días 21 y 23 de junio, los países miembros han sido llamados a pronunciarse en relación a Venezuela y su decisión marcará los pasos futuros de la institución. Siempre ha animado a los gobiernos procurar la solución de conflictos a través de medios pacíficos como los buenos oficios, la mediación, la conciliación, el arbitraje. Lo cierto es que se evidencia que la “solidaridad  automática” de respaldo incondicional que se produjo a inicios del Siglo XXI con los gobiernos de la ALBA en general y con el gobierno de Venezuela en particular, ya no parece estar vigente, ya que la crisis política, económica e institucional es conocida y reconocida por todos los países miembros del máximo organismo hemisférico. La posición de la OEA no es la única, ya que repite las mismas preocupaciones de otros organismos internacionales como la ONU, la Unión Europea, el G-7, MERCOSUR, además de las Declaraciones de las  Internacionales Políticas de los más variados signos políticos e ideológicos. Es decir, el actual gobierno venezolano -que estará en el “banquillo de los acusados”- se encuentra cada vez más aislado, y deberá responder sobre los compromisos democráticos asumidos e incumplidos.

La encrucijada en la que se encuentra la OEA esta semana, tiene dos fechas: el 21 y el 23 de junio: El 21 de junio el Consejo Permanente de la OEA se pronunciará sobre el “diálogo” en Venezuela  a instancia del gobierno de Maduro quien solicitó se escuchara a los Ex-Presidentes Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Torrijos. Si bien se trata de personalidades destacadas, lo procedente sería aceptar que la oposición propusiera una lista adicional de otros Ex-Presidentes de UNASUR para que de esa manera se constituya un grupo más equilibrado. Esta semana, 30 ex-mandatarios iberoamericanos le dirigieron una comunicación de respaldo a Almagro, de los cuales la OEA debería aceptar algunos para incorporarlos ya que no puede existir una mediación creíble propuesta sólo por una  de las partes en conflicto tal como ha afirmado acertadamente el ex-candidato presidencial Henrique Capriles y otros destacados dirigentes de la oposición venezolana.

El 23 de junio el Consejo Permanente se reunirá nuevamente, esta vez a instancia del Secretario General  de la OEA, Luis Almagro, haciendo uso de las atribuciones que le otorga la Carta Democrática Interamericana en el artículo 20. El otrora Canciller de Uruguay ha asumido su responsabilidad con mucha dignidad y valentía a pesar de los insultos, amenazas y chantajes recibidos por parte del gobierno venezolano en su desesperado intento de evitar que se evalúe el incumplimiento con ese compromiso internacional. Hubiera sido más fácil para el Secretario General de la OEA no enfrentarse a una “diplomacia de carritos chocones”, pero prefirió asumir riesgos defendiendo los principios y valores democráticos de la OEA.

Ahora le corresponde a los gobiernos del Hemisferio pronunciarse. Uno de los errores de la “diplomacia bolivariana”, ha sido creer que con atropellos y amenazas logrará hacer cambiar las posiciones de los gobiernos. Y por más que convoque múltiples  reuniones del Consejo Permanente, estamos esperanzados de que los gobiernos sigan siendo fieles a la posición interamericana que fomenta la prevención de conflictos, apoyo a un diálogo veraz, contribuir a que se dé una solución pacífica a la controversia, y exija a ambas partes el cumplimiento de la Constitución y de los acuerdos internacionales. En todo caso, el 23 de junio con la presentación del Informe Almagro de 123 páginas -que es una fotografía de la triste realidad venezolana-, será un documento oficial de la OEA. Los gobiernos tienen la palabra para definirse en esta nueva encrucijada.

@milosalcalay

Diplomacia preventiva


Embajador (r) Oscar Hernández Bernalette

En términos generales nos referimos a la prevención de conflictos internos o entre Estados, así como a la posibilidad de que estos se expandan a otras naciones.

Este ejercicio de la diplomacia se ejerce cuando países actúan en el ámbito multilateral, a través de mecanismos previamente establecidos con el objetivo de evitar conflictos internos que se puedan producir como resultado de crisis políticas y económicas. Se pueden aplicar como herramientas de prevención para evitar que estas disputas escalen y afecten a etnias, comunidades locales, grupos políticos, países vecinos, hasta una región en su conjunto. 

Por ejemplo, las alertas tempranas que se están haciendo desde distintos foros, organizaciones intergubernamentales y desde países amigos con relación a la crisis que se vive en Venezuela es diplomacia preventiva. Se preguntará el lector, ¿por qué? Pues, precisamente, la consecuencia de lo  que pase en Venezuela y la escalada del conflicto interno afectará a toda la región. Imagínense, por ejemplo, los efectos que esta crisis tiene para Colombia y cómo la perturba en términos de flujos migratorios, refugiados, comercio, narcotráfico, etc. Piensen en otros vecinos; Trinidad, las Antillas, en  nuestros socios del MERCOSUR o en EEUU.

Si la situación de Venezuela no se resuelve democráticamente, las consecuencias se convierten en una  carga para muchos países. Nadie quiere una escalada y para ello cada uno de los actores que apoyan el diálogo, que se pronuncian o proponen utilizar mecanismos previamente acordados son una importante ayuda para prevenir una crisis humanitaria y, más allá, un conflicto interno que podemos saber cuándo y por qué se inicia, pero no cuándo termina.

@bernalette1

jueves, 9 de junio de 2016

Mediadores cuestionados


Embajador (r) J. Gerson Revanales

El gobierno venezolano en su torpe agonía, cada día propicia más la intervención de los organismos multilaterales (OEA, UNASUR, MERCOSUR); de terceros países o incluso de personalidades afectas a su causa. Lo que sí es cierto es que si aceptara alguna de las salidas establecidas en la Constitución venezolana no habría necesidad de mediaciones externas.

La imposibilidad de lograr un entendimiento ha conducido a la búsqueda de una solución en los mecanismos de solución de controversias; sin embargo estos requieren de personas idóneas, respetables transparentes y de una alta talla moral que transmita confianza; de ahí la mediación del Papa en el conflicto del Beagle Argentina-Chile y de Oscar Arias -Premio Nobel de la Paz en 1987- en los procesos de paz en Centroamérica.

La iniciativa planteada desde UNASUR para propiciar un diálogo en Venezuela se perfila hacia el fracaso por diversas razones de orden moral, éticas y técnicas. Desde el momento en que se involucró al Ex-Presidente  Samper, cuyo gobierno estuvo empañado por el pecado original de la droga y del proceso 8000, moralmente no era apto para dicha gestión, pero lo más cuestionable es su compromiso con el chavismo, lo que le hacen una persona no confiable para los factores democráticos.

En el caso concreto de las gestiones de Rodríguez Zapatero realizados por iniciativa de la dupla Samper-Maduro, estas se encuentran a las puertas del fracaso por varias razones tanto éticas como técnicas. Es inconcebible que un Ex-Presidente salido de las filas del PSOE con una tradición centenaria en sus luchas contra el franquismo por 39 años, con una militancia perseguida, encarcelada, fusilada, torturada y en el mejor de los casos exiliada, se haya prestado al celestinaje del gobierno venezolano al proponerle a Leopoldo López su libertad a cambio de su inhabilitación política o del Referéndum Revocatorio, como que si la libertad fuera una pieza de intercambio. Este ciudadano español llegado a La Moncloa gracias a un acto terrorista y con ansias de alcanzar un Premio Nobel de la Paz a toda costa, piensa que puede cambiar espejitos por el oro de la democracia venezolana.

Los mecanismos de solución de conflictos están muy bien descritos en el artículo 33 de la Carta de la ONU y en el Pacto de Bogotá; cada uno tiene sus particularidades técnicas. En el caso de los buenos oficios, el gobierno o la persona que actúa  debe ser ajena a la controversia lo que no han sido ni Samper ni Rodríguez Zapatero. El buen oficiante o mediador este debe ser independiente, de una alta talla moral y aceptado por todas las partes, que le den el “autoritas” suficiente para proponer una solución aceptable, que visto desde cualquier ángulo apunta a la celebración de un Referéndum Revocatorio en 2016.

@grevanales

miércoles, 8 de junio de 2016

¿Con quién está El Caribe? ¿Qué pasó en la Cumbre de la AEC?


Prof. Mariano de Alba

El posicionamiento de la etiqueta #ElCaribeConVenezuela en la red social Twitter durante el sábado 4 de junio generó curiosidad en algunos venezolanos. El mensaje fue promocionado por cuentas relacionadas al gobierno venezolano con ocasión de la VII Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), una organización internacional que reúne a los países del Caribe y a los países de Suramérica y Centroamérica cuyas costas dan hacia el Mar Caribe.

Desde el viernes, funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro anunciaban que aprovecharían la Cumbre, que se celebró en La Habana, para demostrar el apoyo que existe entre los países caribeños hacia el gobierno de Maduro y la supuesta molestia generada por la invocación de la Carta Democrática por parte de Luis Almagro, Secretario General de la OEA. “Venezuela denunciará ante la AEC la más reciente agresión perpetrada por el secretario general de la OEA, Luis Almagro”, declaraba por ejemplo, el embajador de Venezuela en Cuba, Alí Rodríguez-Araque.

A pesar de que no estaba previsto en la agenda, durante la reunión de los Presidentes y Cancilleres se trató el tema y los países emitieron un comunicado especial, demostrando la atención y preocupación internacional por la crisis venezolana.

¿Qué dice el comunicado especial de la AEC?

Los países miembros de la AEC, mediante el comunicado especial, declararon lo siguiente:

“Respaldamos la iniciativa de los Ex-Presidentes José Luis Rodríguez Zapatero de España, Leonel Fernández de la República Dominicana y Martín Torrijos de Panamá, para la reapertura de un diálogo efectivo entre el gobierno y la oposición, con el fin de encontrar alternativas para favorecer la estabilidad política, el desarrollo social y la recuperación económica de la República Bolivariana de Venezuela;

Respaldamos asimismo las diferentes iniciativas de diálogo nacional que conduzcan, con apego a la Constitución y el pleno respeto a los derechos humanos, de manera oportuna, pronta y efectiva a la solución de las diferencias y la consolidación de la democracia; y

Apoyamos todos los esfuerzos de entendimiento, diálogo y los procedimientos constitucionales”

¿El comunicado supone que los países del Caribe apoyan al gobierno de Nicolás Maduro?

Al consultar el texto del comunicado, resulta claro que los países del Caribe han acordado adoptar una posición institucional y neutral ante la crisis que vive Venezuela. De hecho, el comunicado especial coincide en gran medida con la declaración emitida por el Consejo Permanente de la OEA el pasado miércoles 1 de junio.

Se respalda la iniciativa de diálogo de los Ex-Presidentes Rodríguez Zapatero, Fernández y Torrijos, se reafirma la importancia del respeto a la Constitución y los derechos humanos y se resalta que el diálogo entre el gobierno y la oposición debe realizarse de una manera pronta y efectiva. Además, encontramos en esta declaración otra nueva referencia de apoyo a los “procedimientos constitucionales”, la cual es una alusión indirecta a la importancia del Referéndum Revocatorio.

El comunicado también es interesante por lo que no dice. Hay que destacar que, pese a las declaraciones del embajador Alí Rodríguez Araque en la víspera de la reunión, el comunicado no contiene una condena a la supuesta agresión perpetrada por el Secretario General de la OEA. Tampoco establece que la Carta Democrática no debe ser aplicada en Venezuela.

Por ende, contrario a lo que quiere hacer ver el gobierno nacional, los países del Caribe no manifestaron su apoyo al gobierno de Nicolás Maduro.

¿Cómo afecta el comunicado a la posible activación de la Carta Democrática?

El comunicado de los países del Caribe simplemente reafirma la consecuencia que tuvo la declaración del Consejo Permanente de la OEA en la posible activación de la Carta Democrática: un probable retraso a la espera del desarrollo de los acontecimientos en Venezuela.

Pero, al igual que se observó en la OEA, una buena parte de los países del Caribe no apoyan la posición del gobierno sino que en realidad están apostando al diálogo, al respeto de los derechos humanos y a la celebración del Referéndum Revocatorio como el mecanismo para resolver la crisis.

Durante la Cumbre, al igual que en la OEA, el único país del Caribe que adoptó una postura de irrestricto apoyo al gobierno de Nicolás Maduro fue San Vicente y las Granadinas.

Ya veremos en las próximas semanas o meses si lo que observamos en la OEA y en la AEC se traduce en un alejamiento definitivo del apoyo irrestricto que mantuvieron los países del Caribe con el gobierno de Venezuela, un apoyo que muchos atribuyen a PETROCARIBE, el programa de venta de petróleo a descuento implementado durante el mandato de Hugo Chávez.

@marianodealba

martes, 1 de diciembre de 2015

OPEP, UNASUR y Venezuela


Dr. Kenneth Ramírez

El próximo viernes se celebrará la 168° Reunión Ministerial de la OPEP en Viena, la cual ha estado precedida de declaraciones y especulaciones sobre un improbable cambio en la estrategia impuesta al grupo por Arabia Saudita. Los bandos dentro de la organización, los defensores de la estrategia de volúmenes actual y sus detractores, volverán a jugar sus cartas con resultado similar.

Arabia Saudita ha vuelto a señalar que se mantiene dispuesta a trabajar junto al resto de países OPEP y No OPEP para estabilizar los precios del petróleo, pero también ha reiterado que no hará nada si no hay recortes colectivos. “La OPEP no va a recortar sola”, zanjó recientemente un delegado saudita. Esto fue lo mismo que le señaló el Ministro Naimi al entonces Ministro Rafael Ramírez en Margarita a principios de noviembre de 2014. Su posición no se ha movido ni un ápice.

Esto nos lleva a considerar la reunión informal entre países OPEP y países No OPEP -donde destaca Rusia-, que tendrá lugar en la misma ciudad el próximo 3 de diciembre. Sin embargo, ya que Moscú ha dejado claro que no desea hacer recortes, esta alternativa trabajada con denuedo por Venezuela desde hace un año se encuentra agotada. El último viaje del Presidente Maduro a Riad para plantear recortes en la IV Cumbre América del Sur y Países Árabes -un foro no petrolero-, transmitió desesperación.

La histórica decisión de la 166° Reunión Ministerial de la OPEP en noviembre de 2014 de bombear más petróleo y defender la cuota de mercado frente a la creciente producción de países No OPEP, sobre todo de EEUU, se produjo en un momento donde el precio del crudo marcador Brent se ubicaba en 65 $/Bl. Seis meses más tarde, había tocado los 45 $/Bl –nivel en que se cotiza actualmente-, un severo desplome desde los 115 $/Bl en los que se cotizaba en junio de 2014.

Ahora algunos países OPEP se han tornado muy pesimistas, y temen un descenso hasta los 20 $/Bl, tomando en cuenta la vuelta de Irán al mercado - Goldman Sachs ha sido el abanderado de estos pronósticos tan sombríos. De hecho, el Ministro Eulogio del Pino señaló que la OPEP no puede permitir “una guerra de precios. Tenemos que hacer algo”. Ecuador ha adelantado la necesidad de recortar 1,6% de la producción de la OPEP, sumándose a Venezuela.

Empero, en parte, la estrategia saudita ha empezado a cosechar resultados con el colapso de precios. La demanda petrolera global ha empezado a recuperarse y se ha frenado el crecimiento de la producción de esquistos en EEUU. También se espera que la producción colectiva de los países No OPEP se contraiga el próximo año, lo cual no se había visto en una década. Para Riad, todo esto llevaría a una recuperación gradual de los precios del petróleo a niveles de 80 $/Bl para 2020.

Aunque las finanzas de los países de la OPEP se encuentran bajo presión, hay países con suficientes reservas financieras para aguantar el desplome de precios por algunos años. Este es el caso de Arabia Saudita, que cerrará el año 2015 con un déficit presupuestario de 16% del PIB, frente a 1,5% en 2014, pero tiene más de 600 millardos de dólares en fondos soberanos para hacerlo “manejable”. Mantener los grifos abiertos y sufrir un par de años a cambio de una recompensa a largo plazo, todavía parece ser la elección de Riad y el resto de las petro-monarquías que se han alineado a su política. El Emir de Qatar de visita recientemente en Caracas, debió transmitirle esto al Presidente Maduro. En Viena, veremos críticas a la estrategia saudita de parte de los que más sufren por la caída de precios –Venezuela, Ecuador, Irán, Argelia-, pero la decisión final será mantener la estrategia de defensa de cuota de mercado sin cambios. Esto sólo podría someterse a una reconsideración seria dentro de 12 a 18 meses, si se genera un aumento significativo de la producción de Irán, Irak o Libia.

Venezuela en plena crisis económica será observada también esta semana por los delegados de la OPEP con atención. No tanto por sus demandas de recortes que ya a nadie sorprenden, ni por sus intentos de sacarse un conejo de la chistera con reuniones con productores No OPEP que no llegan a nada concreto, sino por sus elecciones parlamentarias. Somos un productor frágil, y el resto de los gigantes en pugna en el mercado petrolero nos perciben al borde del abismo.

Según las encuestas más reputadas, la Mesa de la Unidad Democrática obtendría una clara mayoría en las elecciones del próximo domingo. Bien valdría que el Presidente Maduro acepte este cambio de viento pacíficamente, abriendo un período de cohabitación que, gestionado con diálogo y negociación, puede favorecer un cambio del modelo económico que se necesita con tanta urgencia, lo cual debe incluir un nuevo plan de negocios para PDVSA ajustado a la coyuntura petrolera actual. Este es el rumbo que ha tomado la Presidenta Dilma Rousseff –y que el propio Lula aconsejó a Maduro en 2013-, quien ha formado un gobierno de coalición para encarar la caída de los precios de las materias primas que ha llevado la economía brasileña a la recesión. El pueblo venezolano exige a toda la clase política una lectura adecuada de los tiempos difíciles que vivimos.

Finalmente, y después de muchos obstáculos, una Misión de la UNASUR acompañará nuestras elecciones. Ha llegado tarde y con la notable ausencia de técnicos electorales de Brasil. La credibilidad de la organización suramericana está en riesgo en Caracas. Debe ser garante de unas elecciones transparentes y pacíficas. Jugar al rol de apagafuegos como en 2013 y 2014, no sólo no ayudará a Venezuela a enrumbarse hacia un futuro más próspero, sino que pondrá en entredicho el futuro de la propia organización. ¿Y usted qué opina?

Publicado originalmente en El Mundo Economía y Negocios

@kenopina

martes, 6 de octubre de 2015

Guyana y Venezuela en Nueva York


Prof. Mirna Yonis

La Asamblea General de las Naciones Unidas, este año 2015, celebró su septuagésimo aniversario. La agenda de trabajo del período de sesiones ordinario se suma a eventos especiales y encuentros paralelos entre muchas otras manifestaciones de la dinámica diplomática multilateral. Entre esos eventos destaca un encuentro trilateral, en la cual el Secretario General de la ONU logra reunir en una misma sala del Cuartel General de la ONU y sentarse en una mesa de trabajo con los Presidentes de Guyana y Venezuela. 

Las fotografías y videos registraron este encuentro que sigue rodeado de un clima de tensión en la relación bilateral debido fundamentalmente, por una parte, al desacuerdo evidente que ha mostrado el gobierno de Guyana frente a la controversia que mantiene Venezuela y respecto a la “metodología” acordada a partir del Acuerdo de Ginebra de 1966 con la figura del Buen Oficiante. Por la otra, a los reclamos y notas de protesta que ha formulado Venezuela respecto a las concesiones exploratorias y de explotación minera que ha otorgado el gobierno guyanés a empresas transnacionales en distintas zonas del territorio objeto de la controversia (Esequibo). A esto se suman de manera general, los decretos que ambos gobiernos emitieron (en momentos distintos) respecto a la definición de sus zonas marítimas nacionales, el ejercicio de una altisonante diplomacia del micrófono por parte de los mandatarios, cancilleres y otras personalidades gubernamentales de ambos países; llegando a un punto álgido de tensión diplomática con el llamado a consultas del Embajador venezolano en Guyana y el retraso en otorgar el placet  diplomático a la nueva Embajadora designada en Venezuela.

Aunque es una controversia fronteriza de carácter bilateral, el marco regional y global no ha escapado de las acciones de información y presión por lograr posicionamiento. Si bien los movimientos diplomáticos de Guyana han sido para denunciar agresión y limitaciones a sus planes de desarrollo y la amenaza a la soberanía que representa el reclamo venezolano, a veces de manera velada y otras de manera explícita, ha sido para cuestionar la eficiencia del método bilateral con apoyo de la ONU y dando argumentos para preferir la solución judicial. 

De parte de Venezuela, el retraso y en ocasiones poco contundente reclamo diplomático frente a las muestras de ejercicio de soberanía en territorio objeto de la controversia, el Esequibo, ha pasado a afirmar, confirmar y reiterar que su preferencia es el marco bilateral con los buenos oficios del Secretario General de la ONU. 

Evidentemente, esto es mucho más complejo que las breves líneas que preceden pero muestran un cambio en la dinámica de la relación bilateral y el uso de los espacios multilaterales para ganar adeptos o declaraciones preferenciales. Están registradas de manera oficial y a través de los distintos medios de comunicación, los discursos y declaraciones en escenarios de CARICOM, Commonwealth, UNASUR y  CELAC, entre otros.

El escenario natural de Guyana ha sido la CARICOM, organismo que ha marcado una tradición en sus declaraciones finales de las Cumbres de Mandatarios y Reuniones de Cancilleres apoyando la solución pacífica de controversias y la defensa de la integridad territorial de Guyana. En el caso de Venezuela, su reclamo ha estado en el marco del Acuerdo de Ginebra, pero durante casi una década en una etapa de parálisis o congelamiento, privilegió una agenda de cooperación y un muy bajo perfil a la agenda de la controversia.

Si bien en lo sustantivo los argumentos de Guyana sobre la controversia se mantienen, con el gobierno que toma posesión en mayo de este año, hay un giro táctico pero también estratégico en la defensa de su soberanía e integridad territorial.  Una muestra que puede pasar como anecdótica, pero revela acciones concretas distintas es el reclamo del gobierno guyanés ante la empresa Google respecto a los nombres “hispanos” de calles y otros lugares cartografía de la región del Esequibo.

La ciudad de Nueva York y el ambiente de las Naciones Unidas son testigos de dos eventos: 

El encuentro Trilateral en el Cuartel General de las Naciones Unidas, del domingo 27 de septiembre, en el cual:

1.     Se valoran los pasos para recibir de nuevo sus respectivos embajadores 
2.  Aprecian la buena voluntad para mantener la tradición de diálogo de sus países mientras se resuelve la controversia de una manera que resulte beneficiosa para ambos.
3.  Resalta la descripción de la tensión y desacuerdos para retomar ese diálogo: “El Acuerdo de Ginebra estableció ciertos mecanismos para resolver la disputa, sin mucho éxito, porque continúa hasta hoy”.

La reunión del Consejo de Relaciones Exteriores (COFCOR) de la CARICOM con una Declaración que resume y confirma posición de los países miembros:

1.    Subraya necesidad que El Caribe se mantenga como Zona de Paz.
2.    Beneplácito por la celebración de la reunión trilateral.
3. Celebraron decisiones para que cada país cuenta con Embajadores en sus respectivos países, Venezuela y Guyana
4.  Complacida de que Venezuela reciba Misión técnica del Secretario General de la ONU
5.    Informe de Misión Técnica acelerará los esfuerzos para poner fin a la controversia
6.    Anotó la petición de Guyana de una solución jurídica por divergencia de opiniones
7.    Refirma apoyo a mantenimiento de la integridad territorial y soberanía de Guyana 

El Acuerdo de Ginebra sigue siendo el marco jurídico que marca pautas y metodología, por lo que es conveniente referir un aspecto que se explica de manera más amplia en el portal de la Cancillería de Venezuela, en una sección especializada denominada Los Derechos Venezolanos de Soberanía en el Esequibo:

El Acuerdo de Ginebra está registrado en la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas bajo el Nº 8192 (1966), fue distribuido como documento de la Asamblea General el 03MAY1966 bajo las siglas A/6325; y el Secretario General aceptó las funciones derivadas de él, mediante comunicación del 04 de abril de 1966: “He tomado nota de las obligaciones que eventualmente pueden recaer en el Secretario General de las Naciones Unidas en virtud del párrafo 2 del artículo IV del Acuerdo, y me complace informarle que dichas funciones son de tal naturaleza que pueden ser desempeñadas apropiadamente por el Secretario General de las Naciones Unidas”.

La diplomacia bilateral y multilateral en torno a la controversia por el Esequibo sigue con sus altibajos. Es necesario dar seguimiento a los involucrados, sus posiciones, intereses y estrategias pero también otros actores con afectos geopolíticos. Si bien la normalización de las relaciones con la presencia efectiva de los Embajadores de ambos países en el vecino es un rasgo formal significativo, un próximo paso a observar será la visita a Caracas de la Misión Técnica del Secretario General de la ONU, para recabar y verificar procedimientos y documentación de Venezuela. 

@mirnayonis